Décimo segundo programa de 2021 de “Empresa y Familia – Modelo para armar”, conducido por Leonardo Glikin y Carlos Liascovich.

Escribana Manis: “La planificación patrimonial no es sólo para una gran empresa. También se aplica para todo lo que uno sienta que debe ser cuidado y que en el futuro pueda ser foco de conflicto”

Consultor Press: “El maltrato está instalado en las empresas y puede adquirir diferentes versiones. Todos puede ser a la vez víctima y victimario del maltrato”

La escribana Cynthia Manis da consejos para una planificación patrimonial exitosa a partir de su libro “Si lo hubiera previsto”. El consultor Eduardo Press, también médico y psicólogo, explica los caminos para prevenir el maltrato en las relaciones laborales.

Bajada:

12° programa de 2021 de “Empresa y Familia – Modelo para armar”, conducido por Leonardo Glikin y Carlos Liascovich. En la primera parte, la escribana Cynthia Manis da consejos para una planificación patrimonial exitosa a partir de su libro “Si lo hubiera previsto”. Y en el segundo bloque, el consultor Eduardo Press, también médico y psicólogo, explica los caminos para prevenir el maltrato en las relaciones laborales. 

 

BLOQUE 1 

Carlos Liascovich: Buenos días, ¿qué tal Leonardo Glikin?

Leonardo Glikin: Hola, buen día Carlos.

CL: Una nueva emisión de Empresa y Familia, modelo para armar.

LG: Hoy tenemos una invitada muy especial, es una escribana, es la primera vez que vamos a tener una escribana en nuestro programa. Pero no para dar fe respecto de nosotros y, esta vez,  todavía, no va a ser para un sorteo. Va a hablar de algo muy particular, un libro que ella escribió y que tiene que ver con su propia experiencia, como escribana y como profesional del derecho. Va más allá del derecho y tiene que ver, genéricamente, con la planificación del patrimonio.

CL: Así es. Como anticipo, antes de pasar a nuestra invitada, dejemos saber a nuestros oyentes que en la segunda mitad de programa vamos a tener en el piso a Eduardo Press. Es un consultor de empresas muy reconocido y va a aportar su mirada sobre maltrato en las organizaciones familiares. Ahora sí, vamos a nuestra primera entrevistada, que tan bien has presentado, Cynthia  Manis. ¿Qué tal Cynthia ? Aquí Leonardo Glikin y Carlos Liascovich, en Empresa y Familia, modelo para armar, espero que estés muy bien.

LG: Hola Cynthia , ¿cómo estás?

Cynthia Manis: Hola Leo. Muchas gracias por invitarme a este programa.

CL: No escuchaste la introducción, tan buena y nutritiva que hizo Leonardo, decía que no estabas aquí para dar fe, ni para participar de un sorteo, sino porque tenés un libro muy interesante escrito. Si querés, presentalo vos y cómo se titula y sobre qué trata.

CM: Gracias a ambos. El libro se llama “Si lo hubiera previsto”. Cuenta 10 historias noveladas, que cualquier lector podría sentirse identificado con alguna de ellas. Después, en una segunda parte de ese capítulo, de esa historia, cuento qué deberían haber hecho esos protagonistas para poder evitar el conflicto en que se habían metido. Sin tecnicismos, desde un lugar un poco más legal, qué instrumentos legales podrían haber usado para no llegar a tantos conflictos, familiares o de pareja o en empresas. Así que es una forma diferente que Leo, quien es un genio en eso también, una forma distinta para poder contar los problemas a los que nos enfrentamos cuando a veces no prevemos los conflictos, no planificamos, no nos anticipamos. Yo creo que todos en algún punto nos sentimos reflejados cuando tenemos algo que queremos cuidar.

LG: ¿Podrías espoilear algo del libro?

CM: Una pequeña historia, en un caso que habla sobre una empresa. Un inmigrante, que viene de Italia, empieza a trabajar en un almacén. De a poquito ese almacén va pagando su cuota y va dejando de pagar el hotel donde estaba parando, el albergue. Se hace amigo de esos dueños del almacén, a los que él tanto quería y esta pareja no tenía hijos. Así que le iban pagando y le iban diciendo que si él quería se podía quedar a dormir ahí, en el almacén. Entonces, él podía ahorrar cada vez más. Y cuando fueron muy mayores, tuvo la posibilidad de comprarles el almacén. Así fue como él hizo crecer ese almacén y se convirtió en un supermercado. Y  él fue creciendo con su familia también, se casó y tuvo dos hijos. A uno de ellos le gustaba estar con él en el almacén, en el supermercado y atendía a la gente, a medida que fue creciendo. Después terminó armando una cadena de supermercados, muy conocida, fueron abriendo en todos lo barrios de la ciudad de Buenos Aires.

CL: Perdón Cynthia . El relato es novelado, pero el hecho es real, ¿no?

CM: Son todos hechos verídicos. En la mayoría tuve la oportunidad de poder asesorar, en otros, ya venían con tantos conflictos que era muy difícil acompañarlos. Después esto termina con este hijo, que trabajaba con el padre, tiene 4 hijos. De esos 4 hijos, 2 nietos del primer fundador trabajan en la empresa y los otros 2 no. Eran todos muy unidos y veraneaban juntos, tenían todos muy buena relación. Hasta que un día, Ernesto, que es el hijo del fundador del supermercado, fallece y deja 4 hijos y una esposa con mucho para repartir, sobre todo en lo que tenía que ver con llevar adelante una empresa con empleados, quién tomaba las decisiones. Lamentablemente, la historia después se cuenta y en el libro está novelado, terminó litigándose. Y los abogados y la AFIP se terminaron llevando la mayor cantidad de dinero, porque hasta el día de hoy creo que esta familia no se pudo poner de acuerdo. Pudieron llevar adelante el tema del manejo de la empresa, pero no así sus relaciones personales. Dos hermanos están peleados con los otros dos, sin hablarse. La madre tuvo que poner también un abogado, para poder defender o litigar en función a lo que a ella le correspondía. Así que terminan siendo historias muy tristes, solamente por no haber podido prever y no haber dejado escrita una planificación. A veces creo que uno cuando habla de planificación patrimonial, imagina que uno tiene que tener una gran empresa, un gran patrimonio. Entonces, se achica, dice no, esto no es para mí. Pero cualquier cosa que uno sienta que es suficiente para cuidar, el día de mañana también puede ser un foco de conflicto. A veces no hay que empezar con algo muy engorroso, sino de a poco. Pensar qué es lo que uno tiene para cuidar, qué es lo que quiero cuidar. Y empezar a anotar, después uno lo va llevando a cabo.

CL: Sabés Cynthia , estábamos conversando antes del programa con Leonardo y él tiene, por supuesto, muy trabajados todos estos temas y su libro tan difundido que es “Pensar la herencia”. Lo que asocié con tu especialización, es que de alguna manera vos entrás en esa cadena de montaje que es “Pensar la herencia”, como escribana, bajar a tierra lo que se pensó y lo que se planificó. Para generar los instrumentos, los títulos y los poderes que concretan esto.

CM: Totalmente, Carlos. Este es un trabajo interdisciplinario. Creo que primero arranca con la persona en cuestionarse, preguntarse, reflexionar. En esas noches que a veces se levanta uno y tiene que escribir las cosas para no olvidarse o que no las deja dormir, entonces, lo anoto. Y empezar a reflexionar qué es eso que a uno no lo deja dormir o lo que quiera dejar escrito si a uno le pasara algo. Bueno, estuvimos hablando esto de la pandemia, situaciones que a uno lo movilizan y que se ve enfrentado con situaciones nuevas, que te obligan a no quedar varado en la mitad y a planificar. Pero, más allá de eso, creo que es un trabajo interdisciplinario, donde primero es algo que uno tiene que ir reflexionando con alguna persona que ayude. De a poco, a volcarlo en su empresa y planificarlo. Y después, sí, a volcarlo en una herramienta legal. Por eso digo que lleva bastantes ítems que tendrían que trabajar, pero que es mucho más fácil de lo que uno se imagina.

CL: Es un error arrancar por la herramienta legal, si uno no tiene madurado lo demás. Pero por lo menos el asesoramiento legal puede ayudar como a desentrañar el hilo.

CM: No, yo no sé si llamarlo un error. Porque la realidad es que nadie va a ir a hablar con un escribano si uno no lo tiene ni siquiera trabajado. Creo que vos llegás a volcarlo en un papel digamos, en una escritura, en un instrumento, cuando ya lo venís trabajando. Sinó, no llegás al escribano para hacerlo. Entonces, el trabajo empieza por uno, empieza por la persona.

LG: El gran éxito en esta temática en Estados Unidos tuvo que ver con el impuesto sucesorio. Porque desde el año 1915 esos impuestos llevaron a la gente a tratar de dejarle lo menos posible al Tío Sam. Entonces, a partir de ahí, el desarrollo de la planificación sucesoria en Estados Unidos estuvo basado fundamentalmente en la cuestión impositiva. Entonces, el incentivo para hacerlo venía desde afuera. Desde una cuestión que tenía que ver con el dinero, con el asesoramiento quizás de los contadores y con el deseo humano de dejarle al Estado lo menos posible. El gran desafío que tenemos en la Argentina es poder difundir la planificación sucesoria, sin que el impuesto sucesorio sea la gran razón para hacerlo.

CM: Es así. Sin embargo, creo que coincidimos en que a la gente la mueve más cuando tiene algo que lo corre, de un impuesto. Tanto sea un impuesto sucesorio o un blanqueo. O situaciones que sí o sí te obligan  a moverte para hacer una planificación sucesoria, con una planificación genuina digamos, sin que algo te empuje, que es lo más difícil de lograr. Que la gente empiece a concientizar la importancia que tiene la planificación. Es un trabajo que la gente está acostumbrada a patearlo para más adelante. Porque siempre hay algo más urgente. Este el trabajo que nos queda, para ayudar a que empiece a tomar un poco más de conciencia en la importancia de lo que es la planificación.

LG: Yo recuerdo, en una de mis primeras conferencias sobre este tema, allá por 1995. Cuando llega el momento de las preguntas un señor levanta la mano y dice, “dígame, doctor, ¿y si algún día yo me llegara a morir?” Y yo le dije, vamos a empezar de nuevo, usted se va a morir, lo que no sabemos es cuándo.

(Risas)

CM: Es así, tal cual. Y lo que hablábamos antes, esta situación de la pandemia lo que nos trae aparejado es que todo puede cambiar, todo nos puede sorprender.

CL: Vos contabas que te encontraste en la pandemia con situaciones absolutamente inesperadas y no había poderes. Más allá de que la pandemia en algún momento va a pasar, debería ser un gran aprendizaje para poner en marcha.

CM: Tal cual, la realidad es que cuando uno antes se iba de viaje dejaba organizado. Bueno, tengo que hacer una escritura o tengo que hacer un boleto o hasta un contrato de locación, le dejo un poder a alguien específico. Ahora la gente se iba y por ahí no tenía vuelo para volver. O se enfermaba afuera y no podía volver en la fecha prevista. Y nadie lo iba a poder representar por él, para que firme o para que lleve adelante una operación. Mucha gente se está yendo ahora también, a vivir afuera, entonces, quienes vienen tienen que dejar un representante. Por ahí antes pensaba que podía volver enseguida, si aparecía la venta de esa operación se tomaba un avión y volvía. Pero ahora no sabemos si vamos a poder volver enseguida, si me van a requerir una cuarentena, si los vuelos van a estar tan fluidos como antes. Entonces, empezar a pensar qué nos está pasando frente a situaciones donde tenemos que empezar a planificar un poco más.

CL: Hay una frase, que me dijiste en la charla previa a la entrevista, me parece que habría que enmarcarla y ponerla en la pared. Vos me decís “todos los conflictos son evitables”. Eso, aunque sea bastante obvio, es un lugar al cual aferrarse, para no caer en esta especie de neblina o de angustia que comentabas antes.

CM: Totalmente. Sobre todo, son evitables o voy a poder achicar el riesgo lo más posible.

CL: Reducir daños.

CM: Exactamente.

LG: Esto me recuerda a unos clientes, hace muchos años, que tenían en la puerta de su sala de reuniones un cuadro con un pagaré. La primera vez que voy les digo, ¿esto refleja alguna de las primeras ventas importantes que ustedes hicieron? No, no. Este es un pagaré que nunca pudimos cobrar, es para recordar que nunca tenemos que darle plazo a quien no conocemos. De alguna manera, recordar situaciones del pasado que fueron lamentables, tanto de la vida propia como de lo que conocemos de los otros, es un gran incentivo para poder planificar.

CM: Totalmente. Coincido. Además, que no nos haya pasado a nosotros, le pudo haber pasado a un amigo, a un primo, a alguien y ya nos deja la experiencia de lo que podríamos evitar si hacemos una planificación. Y eso es escuchar también. Escuchar lo que le pasa al otro, aprender del otro. Es una virtud aprender del otro y estar abierto a estos cambios. Que no quiere decir que si uno planifica no pueda cambiar. Es decir, yo puedo hacer una planificación, no importa el instrumento que uno haga, porque los puedo cambiar.

LG: Yo voy a contar un caso que tuve, como una introducción para una pregunta que te voy a hacer específicamente sobre los testamentos por instrumento público, que es una de las actividades a las que se dedican los escribanos. El caso que voy a contar es el de una chica que descubre quién era su padre biológico, cuando ya tenía más de 20 años. Lo va a ver a este hombre y empieza a tener una relación padre e hija. Este hombre le dice “mira, yo no puedo reconocerte públicamente, porque mi familia me mataría, pero yo te voy a reconocer en mi testamento”. Todo parecería indicar que este hombre era un hombre de palabra, de buena fe, que parecería que efectivamente hizo ese testamento ológrafo, pero ese testamento no apareció nunca después de su muerte. Esto es un ejemplo de los riesgos que hay con los testamentos ológrafos, cuando no se reservan en el lugar adecuado. Me gustaría que, en base a esto, cuentes un poco cuáles son los beneficios del testamento a través de escribano.

CM: Bueno, el testamento por acto público, que es lo que nos ocupamos los escribanos en hacer, tiene fecha cierta y la seguridad jurídica de que está pasada ante escribano con dos testigos que es obligatorio y conocen al testador. Y tiene una inscripción, se inscribe en actos de última voluntad, en el registro de actos de última voluntad que rige en el Colegio de Escribanos. Cierto es así que se puede poner en los testamentos un reconocimiento de un hijo. Sobre todo porque no necesitaba, en tu caso, que los demás lo conozcan, porque es totalmente confidencial. Lo que tienen es que perduran, porque están en la matriz, en el protocolo. Entonces, se usa para hacer los testamentos, como también se usan cuando tenemos que hacer una transcripción de un testamento aprobado en un sucesorio. Así que yo soy partidaria de los testamentos, creo que se pueden usar mucho. Tanto para hacer fideicomisos testamentarios como para dejar hijos extra matrimoniales, hijos no reconocidos, para dejar también un beneficio a algún heredero o no, dentro de la máxima que uno puede testar, que es el 33%, cuando uno tiene descendientes. O beneficiar también a un hijo con capacidad reducida, con un porcentaje mayor aún. Así que creo que tenemos amplias posibilidades para empezar a hacer uso de lo que es el testamento. Y, a su vez, la aprobación de la reforma del Código, que se hizo hace unos meses, en relación a lo que son las donaciones a herederos. Digamos, volveríamos al Código anterior a la reforma de 2015, cuando las donaciones a herederos forzosos eran válidas. Recuerdo que después de la reforma de 2015, no se contempla esto y queda como un vacío legal y se toman las donaciones a herederos no forzosos igual que a los herederos forzosos observables. Hace unos meses se volvió a reformar y a tomar por válidas, no observables, las donaciones a herederos forzosos. Con lo cual, tenemos una herramienta más para poder hacer una planificación de la herencia.

LG: Por favor, recordanos el nombre de tu libro y dónde lo conseguimos.

CM: Bueno, muchas gracias a ustedes, el libro se llama Si lo hubiera previsto. Y lo pueden conseguir directamente por el Instagram @silohubieraprevisto, es el Instagram del libro. Sino lo pueden conseguir por Mercado Libre.

LG: Cynthia  Manis, escribana, muchas gracias por tu participación en Empresa y Familia, modelo para armar.

CM: Muchísimas gracias a ustedes. Fue un placer.

CL: Igualmente Cynthia , gracias.

BLOQUE 2

CL: Segundo bloque Leonardo. ¿Cuáles son los modos para comunicarse con Empresa y Familia?

LG: Bueno, cada vez tenemos más maneras de comunicarnos. En primer lugar, nuestra página web www.empresayfamiliaradio.com; nuestro WhatsApp +5491166667519; en Spotify, pueden buscar nuestros programas anteriores en Empresa y Familia, modelo para armar, son podcast de Spotify. Y, tanto en Facebook como en Instagram, en @empresayfamiliaradio.

CL: Es decir, no hay excusas. Hay 10 modos para llegar a nosotros. Y tenemos en el piso a un invitado muy particular, le agradecemos muchísimo que esté acá, Eduardo Press. Tendríamos que usar medio programa para dar el currículum solamente de Eduardo, pero digamos, es médico, es psicólogo y además es un consultor de la alta dirección de empresas muy importantes. Y nos da el gran beneficio de haberse acercado a los estudios de radio Perfil.

LG: Y en este momento Eduardo suma un nuevo hito en su carrera. Es que es miembro del cuerpo docente del primer programa de formación de consultores de empresa familiar certificados del IADEF. Es un programa anual, en el cual Eduardo va a dirigir el módulo que tiene que ver con todos los aspectos humanos y psicológicos, que tienen que ver con la relación entre la empresa familiar, sus integrantes y por supuesto con el objetivo de formar a consultores de primerísimo nivel.

Eduardo Press: Bueno, muchas gracias, buenos días para todos. Gracias por la presentación, todo es verdad, todo es cierto.

(Risas)

CL: Bueno pero, como siempre, hay que hacer foco. Y hoy nos parece que hay un foco, una palabra que puede darle mucho peso específico a tu intervención, esa palabra es maltrato, nada menos. Por supuesto, nos interesa conocer tu experiencia respecto de lo que es la situación de maltrato en las empresas y en particular en las empresas familiares.

EP: Bueno, estaba un poco abandonado este tema. A mí me lo despertó hace poco, en enero más o menos, algo que yo no sabía que existía. Leí una nota, una información que salió en los diarios una vez y nunca más salió. Parece que en los países del Commonwelth, Canadá, Australia, además del primer ministro, hay un gobernador o gobernadora, que es la representante de la reina en ese país. Y en Canadá tuvo que renunciar, porque hubo muchísimas denuncias por maltrato laboral en su gobernación. Entonces, cuando era tal el caudal de las denuncias, el gobierno, de forma un poco autónoma, inició una investigación privada, o sea, contrató una consultora privada, para constatar si las denuncias eran correctas o no. Aparecieron cientos de denuncias, se confirmaron prácticamente todas y bueno, muy elegantemente, le pidieron a la señora que renunciara. Entonces yo leí esa noticia y me despertó la inquietud. Yo camino mucho las empresas, tanto las empresas en general como las empresas familiares. Y es un tema que aparece de vez en cuando, la queja o el modo en que tratan a la gente o el modo en que es tratado. Y en general, es un tema que no está en el radar. Cuando uno lee notas o artículos de encuestas que se hacen de porqué la gente quiere cambiar de trabajo, indefectiblemente, en el primer lugar, es porque tiene una mala relación con el jefe.

CL: La famosa frase: “la gente no se va de un trabajo, se va de un jefe”.

EP: Tal cual. Incluso, esto está demostrado, la gente elige, cuando puede elegir, para trabajar, elige buenos climas.

CL: No solamente lo económico.

EP: No, lo económico te digo, yo no soy un investigador de esto tampoco, pero creo que no está en el primer lugar, tampoco está en el segundo. Tal vez es el tercero. Porque interviene, primero, el clima de trabajo; después, la posibilidad de hacer carrera, de progresar, que en el trabajo le agreguen valor a su carrera. Pero, lamentablemente, el maltrato está instalado en las empresas. En mayor o menor medida, puede darse de una forma evidente, cualquiera se da cuenta. Pero también lo más importante son las formas sutiles del maltrato, que van horadando los climas, como la gota que golpea la piedra.

CL: Es decir, a veces identificar el maltrato no es un grito.

EP: Claro. No es un insulto, no es pegar. El maltrato puede adquirir diferentes versiones. Otra cosa que me parece importante, es que atraviesa a todas las jerarquías. El maltrato puede venir de cualquier lado, puede venir de un compañero, de un superior, puede maltratar el cadete, como puede maltratar el dueño de la empresa. Cualquiera puede ser a su vez víctima y victimario del maltrato. Esta situación que estamos viviendo ahora de pandemia, que ha modificado las condiciones de trabajo, el home office, el trabajo en casa, a distancia, todo eso a veces no permite visibilizar estas cuestiones del maltrato, pero siguen existiendo, con otras características. Recién hablábamos de que cada vez son menos evidentes, pero hay algunas formas que van adquiriendo nombre propio, como el bullying, la gente que es tomada de punto. Cuando por ejemplo hay personas a las cuales se les otorgan tareas que son para gente menos capacitada. Es una descalificación y toda descalificación es un maltrato, lo veamos como lo veamos. Eso va corrompiendo el vínculo. Entonces profesionales formados dicen “y, me dan tareas que puede hacer cualquier administrativo”. Eso desalienta, claro, no hay insultos, no hay nada.

CL: Vos me decías que hay tres grandes verbos: tolerar, denunciar y prevenir. Digo, obviamente, tolerar y denunciar no son las vías más indicadas como para solucionarlo, pero prevenir…

EP: Claro, digamos, van cambiando las circunstancias, las situaciones, pero las preguntas son las mismas, ¿qué hacemos? La mayoría de la gente lo que hace es tolerar. En el último tramo de la entrevista que hicieron recién, a la escribana Cynthia Manis, el título de su libro es “Si lo hubiera previsto”, bueno, no es exactamente la misma pregunta pero sí ¿cómo no me di cuenta antes? Uno empieza que no puede creer que esté pasando y empieza a preguntar, ¿será así?

CL: Lo empieza a negar.

EP: Empieza a dudar de sí mismo. Si me permiten un término psicológico, que suele suceder con la psicopatía. Te hacen una cosa que te molesta, y vos empezás a dudar. ¿Seré yo? ¿Estaré susceptible? ¿Estaré en un mal día? Bueno, me la banco. Y la cosa sigue. Esto es muy frecuente. Incluso, un problema que es bastante común. Quienes detectan esto son los médicos de las empresas. Porque la gente consulta por cosas, síntomas físicos, de gastritis, dolores de cabeza, migrañas, contracturas. Y los médicos empiezan a indagar un poquito. Y lo que surge es: me tratan mal. Hay que tener mucho cuidado con esto, porque también hay un abuso de la denuncia. Porque, lamentablemente, la experiencia por lo menos en Argentina es que, legalmente, a veces hay ciertas denuncias, comprobables o no, que a las empresas les cuestan mucho dinero. Con complicidad de los médicos también. Entonces, la empresa tiene que pagarle un año de licencia a una persona que tiene que ser reemplazada porque dijo que fue maltratada. Eso no es fácil de comprobar. La denuncia tiene sus vericuetos, porque, ¿a quién le denunciás? A quién, ya sabés, ¿pero en dónde denunciás? ¿Al superior?

CL: Al sindicato.

EP: Los sindicatos, a veces, ayudan. Pero a veces son cómplices de la patronal, pues prefieren sacrificar una persona que no les importa, con tal de mantener un buen vínculo. Lo mismo con el superior, siempre el temor está en que la empresa respalde al denunciado y muchas veces la empresa respalda al denunciado. Porque dicen bueno, trabaja bien, hay gente que es abusadora, perversa, pero dicen bueno, pero hace obra, mirá lo que hizo para estos chicos. Sí, pero también abusaba de ellos.

LG: Esto que estás planteando lo veo mucho en un momento particular de las empresas familiares, que es cuando se retira el fundador y queda algún gerente de confianza del fundador, que en realidad era un perro bulldog, mal llevado, de malas maneras, que genera muchas dificultades para la siguiente generación, para insertarse.

EP: Yo tengo un ejemplo, un cliente mío, hace muchos años. No voy a dar detalles, pero es una empresa familiar, un par de socios con sus hijos y tenían un gerente general. Yo tengo la costumbre y en general siempre entrevisto a todos y cuando hay un gerente general también lo entrevisto, aunque no sea de la familia, porque sabe, conoce de la minucia. Tenían uno que a mí no me cerraba, no me gustaba. Yo no soy quien, digamos, ni subo ni bajo el pulgar a nadie, mucho menos me voy a meter con el laburo de otro. Pero había algo que no me gustaba y, cuando empiezo a averiguar un poquito, los dueños me cuentan que lo que ellos le pedían al gerente general era que los controlara a los hijos y que después le pasara un informe a los padres de cómo funcionaban los hijos. (Risas)

CL: Claro, un espía.

EP: Yo les decía, miren, esto no va. Es disfuncional. Yo no les decía que es disfuncional, pero en la concepción, es una empresa disfuncional. Pasa esto, ¿cuál era la función de ese gerente general? Se reunía con los hijos y los hijos se daban cuenta de que el tipo estaba en otra, que era otra cosa. Había toda una cosa de esconder. El gerente general no se enteraba de lo que estaba pasando, porque los hijos no le contaban. Y le daba una versión, la versión que se le daba la gana al tipo. Yo hablé y a veces él me decía cosas de los hijos y que yo había visto los hijos también. Era un tipo que no estaba preparado para trcosa verdura, generaba muchos problemas. En las empresas familiares también existe maltrato. Quizás un poco menos que en otras empresas no familiares, porque dentro de todas las dificultades que tienen las empresas familiares y todo lo que los consultores señalamos como problemas, tienen muchas virtudes. Una de ellas es, justamente, que es familia. Ese sentimiento de familia, se transmite a la gente. Estamos hablando de una pyme, porque Walmart es una empresa familiar y no hay ese clima de familia. Estamos hablando de las empresas familiares más comunes. Yo he tenido ocasión de charlar con distintos empleados de distintos niveles y hay una sensación como de que somos una familia. Se nota eso. En todo este período de la pandemia, mis clientes, casi el 100%, no echaron a nadie. Bajaron el 25% acordado con el sindicato, que usaron el ATP, y sin facturar, pagaban religiosamente los sueldos. Y es porque son familia.

LG: Hay valores tabulados, en función de los cuales hay una conciencia de que la propia familia está mirando.

EP: Sí, además, que hay también familias, hay padres e hijos que son empleados. El encargado que empezó con el padre 40 años atrás, también tiene trabajando a su hijo ahí. Una vez, una chica, hija de una segunda generación, me decía el encargado de planta me tenía a mí en brazos cuando era bebé. Eso no lo encontrás en una empresa que no es familiar. Y, paradójicamente, los temas de maltrato se ven más dentro de la familia, que fuera de la familia.

CL: Es decir, el maltrato es entre integrantes de la familia.

EP: Sí. Maltrato, el maltrato cotidiano. Esas cosas donde hay un hijo que es permanentemente descalificado. Esas reuniones donde hay uno que dice sí, ya sé, siempre la culpa es mía. Me acuerdo de un muchacho que decía sí, ya sé cuál es mi salida, mi salida es esa y señalaba la puerta de salida. O, en un caso más reciente, de chiquito siempre fue el que nos trajo más problemas…

CL: Claro, esa etiqueta después es…

EP: No quiero dejar pasar, quizás el mensaje más importante que quiero transmitir, es que se puede prevenir esto. Hay herramientas para tratarlo y hay que empezar a tratar al dueño. Yo siempre sostengo que la mayor responsabilidad de lo que pase en una empresa está en la cabeza que dirige, de lo bueno y de lo malo. Y de lo malo se tienen que ocupar, porque además son ejemplo. Y digo el dueño, como el gerente general, como el padre de una familia, como los dueños. Digamos, si no se hacen cargo del asunto, ¿qué les queda a los otros?

LG: ¿Y cómo es el trabajo con un dueño, con un fundador en relación a esto?

EP: Puede sonar medio zonzo lo que digo, pero es como promover que es mejor llevarse mejor que llevarse peor. Porque yo creo que también el trabajo de un consultor es, en cierta manera, como el trabajo de un educador. Uno tiene que educar a la gente en las buenas maneras. Parece zonzo esto, parece ingenuo.

LG: No, no, es profundísimo, dicho con palabras simples.

EP: Sí, tal cual. A mí me resulta mucho más fácil decirlo sentado acá que después ir y hacerlo, pero no hay otra manera, esto es imprescindible. Y la prevención es educar en las buenas maneras. No es mucho más complicado que eso. Pero hay que empezar. Por ahí uno hace talleres, va conversando. Entonces uno dice, ¿para qué vas a decir eso? ¿Le agrega valor a la conversación? ¿Ganás algo con esto?

CL: Y también la intervención de recursos humanos, si es que en una empresa familiar está más o menos desarrollado, para prevenir las situaciones de maltrato no evidente que mencionabas antes.

EP: Y, lo que pasa es que, yo soy muy respetuoso y soy amigo de muchos consultores de recursos humanos. Sin molestar a nadie…no los preparan. No tienen una preparación para detectar estas cosas y saber qué hacer con ellas. El otro día me decía el hijo de un dueño de una empresa familiar, que por ahí no se vislumbra el prejuicio para la empresa de que esto pase. Cuando hay maltrato, la empresa funciona mal. Cuando eso desaparece, es una empresa mejor. Entonces me dice, claro, uno no se da cuenta el perjuicio, por ahí hay un lío entre un jefe y un supervisor y uno dice bueno, que se arreglen entre ellos. Sí, claro, enciérrense en una pieza y arréglenlo entre ustedes y no es así, eso no funciona. Muchas veces, la gente de recursos humanos, lamentablemente, está cumpliendo funciones como si fueran las oficinas de personal.

CL: Administrativas, digamos.

EP: Sí. No siempre. Pero es más habitual, además, por la demanda. No tienen cantidad de gente y son muchas las tareas que van delegando en las áreas de recursos humanos. No dan abasto y tampoco tienen una formación humanística, que tampoco tienen la obligación de tenerla. Pero si uno pone “humano” en la función, algo de humanístico tenés que darle, ¿no? Digamos, debiera ser un recurso, no lo es en forma completa, pero debiera serlo. Yo trabajo muchas veces con los responsables del área de recursos humanos, para ofrecerles alguna herramienta. Y la herramienta, básicamente, es la conversación, no hay mucha más vuelta.

 

CL: Tenés varios libros publicados, ¿cuál nos podés recordar de ellos y que pueda ser útil en esta circunstancia?

EP: Todos y ninguno, digamos. Porque yo tengo 4 libros publicados. Uno se llama Psicología de las organizaciones, que está muy agotado, está en venta en Amazon. Después 3 libros dedicados a empresas familiares, que son: “Empresa de familia”; “Emociones en empresa de familia” y, el último, que es “Hijos del pasado, padres del porvenir”. La editorial tiene un quinto libro mío. En todos los libros, ninguno es un refritaje del otro, todos los textos son originales, no hay copio y pego, eso nunca me gustó. Pero hay temas que son comunes. Por ejemplo, casi en todos los libros hablo de los conflictos, y estos tienen que ver con el maltrato. Hablo de las emociones y las emociones tienen que ver con el maltrato. Y de paso aclaro, para las empresas familiares, que muchas veces se habla de las emociones como si fueran un factor negativo en las empresas familiares. Sí, guarda, es verdad, pero también las emociones son las que las mantienen. El amor que uno encuentra en las empresas familiares no lo encuentra en otro lado. Se pelean, discuten, se agarran de los pelos, pero al día siguiente están a los besos. le dice así  y cuando se sienta con una persona y le dice así. Y se puede prevenir, haciendo algo tan antiguo como el uso de las buenas costumbres. El buen trato, el saludo, el buenos días, buenas tardes, muchas gracias, por favor, ¿en qué te puedo ayudar?, contá conmigo. Cosas de la vida, sencillas.

CL: Bien Eduardo, muy agradecidos por tu visita aquí en el estudio, muy útil y amplio tu aporte, muy profundo. Seguramente habrá una segunda oportunidad para charlar.

LG: Excelente y seguramente vamos a tener nuevos temas para invitarte, muchas gracias Eduardo.

EP: Bueno, Leonardo, gracias a vos.

LG: Y pueden escuchar nuevamente este programa en Spotify en Empresa y Familia, modelo para armar, los diferentes podcast o de lo contrario en Facebook o Instagram como @empresayfamiliaradio o ver nuestra página web, donde también están los programas www.empresayfamiliaradio.com

CL: Excelente. Dicho todo esto, nos estaremos comunicando nuevamente el sábado que viene, Leonardo.

LG: Efectivamente, hasta el próximo sábado.

CL: Gracias a todos.