Décimo tercer programa de 2021 de “Empresa y Familia – Modelo para armar”, conducido por Leonardo Glikin y Carlos Liascovich.
Fernando Todd: “El nuevo tratado de libre comercio de América del Norte les permitirá a los empresarios latinoamericanos constituir su firma en México y así llegar al mercado norteamericano, que sigue siendo el más grande el mundo”

Adriana Zamar: “El tema de la maternidad sigue siendo todavía el núcleo duro que obstaculiza la contratación de mujeres en las empresas” 

Bajada:

13° programa de 2021 de “Empresa y Familia – Modelo para armar”, conducido por Leonardo Glikin y Carlos Liascovich. En la primera parte, Fernando Todd desde México explica la realidad y las nuevas oportunidades que se abren en tierra azteca para las empresas familiares. Y en el segundo bloque, la experta Adriana Zamar, de CAPS Consultores, aporta desde el norte de Santa Fe consejos y experiencias para sumar a las mujeres en posiciones de liderazgo dentro de las organizaciones.

BLOQUE 1

Carlos Liascovich: Nueva emisión de Empresa y Familia, modelo para armar.

Leonardo Glikin: Hola, buen día Carlos, aquí estamos con un nuevo programa y con mucha repercusión de nuestro podcast en Spotify, Empresa y Familia Radio y en nuestro website www.empresayfamiliaradio.com. También nos pueden seguir por Facebook e Instagram.

CL: Hoy tenemos un programa muy especial. Nos va a acompañar en el primer bloque un consultor mexicano de primerísimo nivel, con mucha información y con mucho panorama sobre lo que pasa en ese gran país del norte de América. En la segunda parte vamos a tener una integrante de Caps Consultores, Adriana Zamar. Nos va a orientar en todo lo que tiene que ver con situaciones de género, en particular, en empresas agropecuarias.

LG: Creo que va a ser muy interesante, así que empecemos.

CL: Lo tenemos en línea a Fernando Todd.

Fernando Todd: Hola Carlos, a sus órdenes.

LG: Hola Fernando, ¿cómo estás? Leonardo Glikin te saluda.

FT: Leonardo, qué gusto saludarte, te mando un abrazo.

LG: Igualmente.

CL: Bueno, Fernando, primero decirte que México para nosotros siempre es un país muy admirado, muy seguido. Estamos muy pendientes de lo que pasa en México en general. Por su cultura, por su historia, por su influencia, por el peso de México en toda América. Así que es un placer tenerte a vos que, además, sos el director del Centro Mexicano de Familia Empresaria, que es una institución sumamente importante en las organizaciones de familia en México.

FT: Así es. Muchísimo gusto. Aquí dirijo yo el Centro Mexicano de la Familia Empresaria, es una asociación sin fines de lucro, que fue fundada hace unos 7 u 8 años, aquí en México, para empezar a difundir el tema de la importancia de gestionar a la empresa familiar de manera diferente. Porque la empresa familiar, como bien dicen ustedes, es un modelo para armar, tenemos mucho que acomodar y que construir. Y más en estos tiempos, de tantos retos.

LG: Bueno, vos Fernando estás haciendo mucho en ese sentido. Yo tuve el honor de participar en una jornada que organizaste en conjunto con Andrés Vial Infante que fue admirable. En el mes de octubre, en oportunidad de celebrarse el día internacional de la empresa familiar, ustedes organizaron una maratón de expositores que fue realmente riquísima. Así que mi admiración y mi agradecimiento por ello.

FT: El agradecido soy yo, porque tu participación fue espectacular. Hemos estado trabajando en la producción de estos videos, que vamos a poner a disposición de todo Iberoamérica próximamente. Fue una locura lo que hicimos. Fue una semana completa de jornadas de 8 horas, con expositores de todo Iberoamérica y el resultado creo que vale mucho la pena, porque tenemos todo un seminario para poner a disposición de todas las empresas familiares iberoamericanas. Y creo que esa es una ventaja que tenemos los hispanohablantes. Esta comunión, esta comunicación, el sentirnos tan cercanos; creo que es algo que en ningún otro lado del mundo se da. Y tenemos que aprovechar esta situación.

LG: Coincido absolutamente, creo que es una gran oportunidad. Creo que los hispanoparlantes la tenemos un poco relegada todavía. Yo recuerdo alguna conversación con el Club Iberoamericano, que funciona dentro del Family Firm Institute, donde queríamos determinar qué éramos nosotros, porque no éramos exactamente latinoamericanos, porque había un grupo nutrido de españoles. Cuando apareció la palabra iberoamericano decíamos, ¿pero por qué España y América, cuando en realidad lo que todos tenemos en común es el idioma español? Ahí vinieron los amigos brasileños y dijeron bueno, ¿entonces?, ¿ahora qué somos? Bueno, la conclusión es que somos todos los que no hablamos inglés como lengua madre.

(Risas)

CL: Por omisión.

LG: Exactamente.

CL: Fernando, aprovechando tu presencia en el programa, nos interesaría, primero, tener un breve panorama sobre la situación de la empresa familiar en México. Y, como segundo tema, algo que venís destacando mucho en tus intervenciones, que hemos seguido por las redes sociales, tiene que ver con este relanzamiento que tiene el Tratado de Libro Comercio de América del Norte. ¿Qué implicaría para las empresas familiares mexicanas? Y, además, qué implicaría para los interesados de otros países, por ejemplo, argentinos. Que quieran llegar a semejante mercado, usando como cabeza de playa, en el buen sentido, a México. Para después poder llegar al mercado estadounidense.

FT: México es un país que geográficamente es muy amplio y tenemos desiertos, playas, costas, selvas. Es un territorio geográficamente amplio y que está incrustado entre centro y norte América. Esto nos abre muchísimas aristas. Por un lado, tenemos un norte…el norte del país está muy industrializado, muy conectado a Estados unidos. Hay que recordar que hace algunos años, varias decenas de años, el territorio mexicano fue partido a la mitad y se integró esta franja a los Estados Unidos. Entonces, culturalmente, los estados norteños están muy relacionados con el sur de los Estados Unidos.

CL: Cuya ciudad símbolo es Monterrey, digamos.

FT: Sí, la ciudad del norte más importante es Monterrey, sin duda. Pero también está Chihuahua y está la zona de La Laguna y también está Tijuana. Son 3 mil kilómetros de frontera con los Estados Unidos, estamos hablando de que hay una conexión muy grande en ese sentido. Y en el centro de nuestro país tienen otras problemáticas y en el sur algo diferentes. Entonces, ante este panorama, lo que nos encontramos es la necesidad de empezar a platicar en nuestras familias, en nuestras empresas, cómo nos vamos a enfrentar a esto que estamos llamando la nueva realidad. En medio de la pandemia no únicamente nos hemos tenido que preocupar por las cuestiones económicas o de salubridad, sino que en medio de todo esto se va la firma de un nuevo tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. Tenemos que recordar el tema de la globalización, que durante 20 años nos han machacado, como el mundo está globalizado, el mundo es uno solo y está empezando a cambiar y tenemos economías más regionalizadas. Por un lado China, con otros 14 países, entre ellos Japón y Corea del Sur, que constituyen un bloque en el sureste asiático, regional, con un tratado propio de integración económica. La Unión Europea, que ya lleva años trabajando en esto después de la Segunda Guerra Mundial, constituye otro grupo económico muy importante. El Mercosur es otro. Y el T-MEC, que acaba de entrar en vigor, es este nuevo formato, esta nueva estructura, que obliga a las empresas mexicanas a integrarse a la economía norteamericana. Y cuando hablamos de Estados Unidos también incluimos a Canadá en esto. Es encarar muchísimos retos porque, a nivel legislativo, nuestras reglas se tienen que armonizar a lo que acordamos en el tratado. Hay que aclarar a quienes nos escuchan que un tratado de libre comercio tiene el mismo valor jerárquico que la Constitución, que la Constitución de Estados Unidos y de Canadá y de México. La legislación se tiene que armonizar, para poder dar cumplimiento a esto que acordamos. Entonces, habrá cambios en la ley laboral mexicana, la ley de propiedad industrial y nuevas leyes de regulación de producción de servicios y de comercialización, para empezar a homologarnos y a tener las mismas reglas y competir bajo el mismo escenario, tanto las empresas mexicanas, estadounidenses y canadienses. Y esto nos abre una oportunidad muy grande a las empresas mexicanas, porque podemos empezar a relacionarnos los que estamos de un lado del río con los que están del otro lado. Hay que recordar que, según el último censo de Estados Unidos, hay 60 millones de latinoamericanos, de los cuales una inmensa mayoría son mexicanos. Estamos hablando que hay 60 millones de mexicanos censados, sin contar los que van de manera ilegal y que constituyen una fuerza económica brutal. Esos 60 millones de mexicanos generan un producto interno bruto mayor a los 120 millones de mexicanos que están de este lado.

CL: Sí. Y, probablemente, mayor al de toda América, del río Bravo para abajo.

FT: No creo que tanto, pero seguramente es un mercado…imagínate. México, siendo un país petrolero, en el año pasado el ingreso mayor que tuvo fue por las remesas. Se rompieron récords históricos de lo obtenido por las remesas, se obtuvieron 40 mil millones de dólares. Las remesas es el dinero que envían los mexicanos que viven en Estados Unidos a sus familias en México.

CL: Es interesante una cosa que destacabas en tus presentaciones, que ese dinero no va a consumo, sino que va a fundar nuevas empresas familiares también.

FT: Claro. Ese es justamente el reto que tenemos que hacer para empezarnos a integrar. El nuevo tratado de comercio, el T-MEC, parte de lo que hace es decir necesitamos y reconocemos el valor de las pymes mexicanas. Cuando hablamos de pymes hablamos de empresas familiares, porque el 90% o más de las empresas mexicanas son empresas familiares. Tenemos que reconocer el valor que tienen las pymes y tenemos que apoyarlas, poniendo a su disposición los centros aceleradores de negocios, la conectividad con otras empresas, capacitarlos en importación y exportación. Vamos a empezar a aprovechar esas oportunidades. Un ejemplo que tengo es que yo en México soy abogado, atiendo empresas. El año pasado me tocó trabajar con una empresa familiar binacional, donde el esposo era norteamericano, la mujer mexicana y ellos tienen un negocio de desarrollo de software para la construcción. Son los cuates estos que te hacen un modelo que puedes revisar, que antes de que pongas tu primer ladrillo ya sabes cómo va a terminar la casa.

CL: Los renders.

FT: Ellos vienen a México, contratan ingenieros mexicanos, a un sueldo muy competitivo, muy buen sueldo para el mercado mexicano, que a su vez le da ventaja, porque le reduce costos al norteamericano. Porque para ellos es mucho más barato contratar un ingeniero caro mexicano, egresado de Monterrey, que un ingeniero barato norteamericano. Ese tipo de oportunidades las tenemos que empezar a amarrar. Esta nos permitirá crear un puente con nuestros hermanos latinoamericanos, para que vengan a México, que muden su empresa, que no hay ninguna limitante. Y, una vez constituidos en México, puedan llegar al mercado más grande del mundo que sigue siendo el norteamericano.

LG: Pensando un poco en nuestra audiencia, las empresas argentinas, las empresas de Sudamérica. ¿Hay algo en esto que puedan aprovecharlo favorablemente?

FT: En estos momentos que está cambiando tanto la economía, hay que atender al tipo de empresa que se tiene, al tipo de producto que se comercializa o al tipo de servicio que se presta. Hay que empezar a entender que si nuestro producto, nuestro servicio o lo que ofertamos, puede llegar al mercado norteamericano y de qué manera. Puede ser a través de exportación, de ventas online o si se requiere ir físicamente. Si se requiere estar físicamente en el país, se tienen dos opciones. Una, constituir una empresa norteamericana, que desconozco ahí si tienen alguna limitante una empresa argentina para constituirse en Estados Unidos. Pero en México lo podrían hacer y una vez que se constituyan en México, podrían abrir una empresa, con la participación de su empresa mexicana y con las reglas del tratado México, Estados Unidos y Canadá.

LG: Es una excelente alternativa, a tomar en cuenta.

FT: Sí. Son las ventajas que se están dando. Los migrantes que están del otro lado del río Bravo invierten capital en las empresas de sus familias en México, pero para esto tenemos que trabajar muchísimo en temas de profesionalización, de planes estratégicos y de dirección de la empresa. Porque sinó, el dinero no va a tener el mismo rendimiento. Creo que uno de los retos principales en México es que el empresario empiece a entender las reglas bajo las cuales constituyó su empresa. La manera en que está cambiando el mundo, la economía, los negocios, te obligan a profesionalizarte y a ser mucho más serio en tus planes estratégicos, en la dirección de tu empresa y el control de la misma. Y en tener todo en regla, para poder reaccionar y poder trabajar de manera adecuada en el entorno en el que estamos viviendo.

LG: Es decir, concluyo por lo que estás diciendo, Fernando, que el deseo de exportar, de abrirse al mundo, es uno de los grandes incentivos para encarar un trabajo de ordenamiento de la relación empresa – familia.

FT: Sí, básico. Es que sinó, no puedes hacerlo. Si estás pensando en empezar a buscar otros mercados y no tienes la estructura y la capacidad y el trabajo interno para tener esa capacidad de salir hacia afuera, te vas a complicar. No únicamente a nivel operativo, también a nivel de legislación. Fijate, una de las cosas a las que más seriedad se le tiene que poner en México, hoy por hoy, es al tema del cumplimiento. En Estados Unidos, desde 1977, tienen leyes que obligan a las empresas a establecer políticas anticorrupción. En México se tiene que avanzar en este sentido, porque no te podrás insertar en la cadena de valor de ninguna transnacional si no cumples con todas estas normas y esta legislación norteamericana. Eso lo tenemos que empezar a adaptar nosotros en nuestras empresas, para que puedan ser proveedoras, clientes, de las grandes transnacionales norteamericanas. Eso te obliga a profesionalizarte para poder llegar a esos mercados. Es decir, el mercado norteamericano no te va a dar nada gratis. Si quieres competir, vas a tener que competir con las mismas reglas que tienen ellos. Retomando el ejemplo de la familia que atendí el año pasado.

CL: Del software de empresas de construcción.

FT: Sí. Para mí fue muy significativo las horas que tuvimos que platicar con el empresario norteamericano para explicarle, de pe a pa, cuánto es de impuestos federales, cuánto de impuestos estatales, cuánto de impuestos municipales, cómo se pagan las nóminas. Cómo eran todas y cada una de las reglas que tenía que cumplir de acuerdo a la legislación mexicana. ¿Por qué? Porque tienen otro chip. El chip de que vengo, abro, consigo mis estatutos y tengo mi RFG, Registro Federal de Contribuyentes, para pagar impuestos y poder sacar mi factura y listo. No, en los negocios internacionales necesitás mucha mayor planeación, mucho mayor detalle para poder salir a competir. Es un tema al final de competitividad, no únicamente abrir mercados por abrirlos.

CL: Fernando, realmente un panorama completo de la situación de México y las empresas de familia en general y las oportunidades que se abren con el relanzamiento del tratado de América del Norte, más todos los detalles y apreciaciones que has estado aportando respecto de las diferencias y oportunidades. No tenemos más que agradecerte y seguir en contacto para estar muy atentos a las novedades que surjan del gran mercado mexicano y del panorama de las empresas de familia de allá.

LG: Fernando, muchas gracias por tu participación. Y vamos a seguir en contacto, porque las posibilidades de interacción y de colaboración entre Sudamérica y México son muy importantes, así que estaremos en contacto.

FT: Así será. Leonardo y Carlos, muchas gracias a los dos, estamos en contacto.

CL: Estuvimos hablando con Fernando Todd, director del Centro Mexicano de Familias Empresarias.

 

BLOQUE 2

 

LG: Les recordamos que pueden encontrarnos en www.empresayfamiliaradio.com, buscar nuestros podcast en Spotify, en Empresa y Familia, modelo para armar o en Facebook o Instagram como @empresayfamiliaradio. Y también por WhatsApp pueden comunicarse, a +5491166667519 o enviarnos un mail a [email protected]. Y ahora, Carlos, te dejo presentar a nuestra nueva invitada.

CL: Pero antes, debo explicar que en el intervalo entre Fernando Todd, nuestro entrevistado anterior, y nuestra nueva invitada, escuchamos “Santafecino de veras”, en la voz de Mercedes Sosa y por una razón muy particular. La tenemos a Adriana Zamar en línea, del norte de Santa Fe, ¿Adriana estás por ahí?

Adriana Zamar: Sí, estoy por aquí.

CL: Espero que hayas disfrutado el tema.

AZ: Sí, la verdad hermoso, me encanta Mercedes.

CL: Una maravilla. Adriana, además de santafecina es psicóloga, integrante de Caps Consultores y es una autoridad en todo lo que tiene que ver con enfoque de género en las empresas.

LG: Hola Adriana, ¿cómo estás?

AZ: Qué tal, ¿cómo andan?

LG: Bien. Yo, como referencia, puedo decir que Adriana fue una de las personas de consulta cuando escribí mi libro “Iguales y diferentes, los espacios de la mujer en la empresa de familia”. Adriana tiene una mirada sobre el tema de género y un seguimiento permanente del tema que va a hacer muy valiosa esta charla. Así que adelante Carlos con tus preguntas.

CL: Adriana, vos tenés una doble especialización, que para nosotros es muy útil, porque para los oyentes en general no es muy frecuente. Es, por un lado, la mirada de género y por otro lado, tu cercanía con empresas de la provincia de Santa Fe, que además están muy vinculadas, de manera directa o indirecta, con el sector agropecuario, ¿verdad?

AZ: Así es, exactamente. Esta es una zona donde la mayoría de las empresas, por lo menos una gran mayoría, tienen su raíz en el sector agropecuario, desde el más amplio aspecto, por supuesto.

CL: Vos estás radicada en la ciudad de Avellaneda, en la provincia de Santa Fe.

AZ: Exactamente. Yo nací acá, después viví muchos años en Buenos Aires y nuevamente estoy aquí, por la zona, en el norte de Santa Fe.

LG: Pero la magia de Internet te permite dar servicios a empresas de la ciudad de Buenos Aires y de otros lugares del país. Esta es una de las grandes oportunidades que tenemos, que es no limitarnos por razones geográficas, sino poder ayudar a empresas de diferentes localizaciones que, en realidad, lo que tienen en común son determinadas problemáticas.

AZ: Bien. Yo siempre lo que digo, porque ahora todo el tema de género está muy puesto sobre la mesa y sobre la agenda en el trabajo de las empresas, pero hace muchos años que viene teniendo algunos desarrollos. A mí me gusta aclarar que hablar de género en las empresas no es igual a hablar de las mujeres. ¿Por qué? Porque, por lo menos desde el enfoque desde el cual trabajamos, cuando hablamos de género hablamos siempre de un sistema. ¿Qué significa esto? Nosotros, cuando pensamos en el sistema de género enfocado en las empresas, hablamos como un gran regulador social, de qué es lo que una persona, un varón, una mujer, puede o no puede ser y hacer y desarrollarse, para ser una persona, un profesional, que se ve socialmente adaptado dentro de una empresa, cualquiera sea su característica, más allá de que sea agropecuaria o no. Entonces, estas distintas disposiciones sociales lo que hacen es que nos influyen a todos y nos orientan, por ejemplo, en cómo determinan nuestras elecciones vocacionales, qué tipo de carreras elegimos, qué tipo de puestos desarrollamos en las empresas. Y, de alguna forma, también orientan el modo en que una persona se va sintiendo, ya sea de capital familiar o no. Lo que pasa es que en las empresas familiares es mucho más fuerte esto. Yo siempre considero que esta perspectiva es muy útil para lograr un desarrollo óptimo dentro de cualquier empresa y, puntualmente, de lo que son las empresas de familia.

CL: ¿Has notado evolución en general en el marco de las empresas? ¿En qué empresas has notado una evolución más positiva y por qué causas?

AZ: Yo creo que, esto siempre lo charlamos, Argentina es un país sumamente diverso en la conformación de las empresas. No importa el rubro del que estemos hablando. Si nosotros nos enfocamos, por ejemplo, en las empresas agropecuarias, no es lo mismo una empresa de primera generación o segunda generación, empresa familiar en Ciudad de Buenos Aires, cuyos integrantes todos han hecho carreras universitarias y han accedido a un montón de bienes educativos, que una empresa, por ejemplo, en el norte de la provincia de Santa Fe o del país, que es de segunda o tercera generación. donde el acceso de los jóvenes al estudio es mucho más reducido. Entonces, no es lo mismo ser una mujer que está dirigiendo una empresa agropecuaria, que tiene 30 años, una carrera universitaria, ya sea que la haya hecho acá en la zona o haya tenido la posibilidad de viajar y volver o vivir en una ciudad grande. Esto marca diferencias claras. Porque cuanto más se aleja uno de las grandes urbes, en algunas cuestiones se retrocede en el tiempo. Entonces, lo que tiene que ver con el gerenciamiento femenino de las empresas, disminuye muchísimo conforme uno se va alejando de las grandes ciudades. Hay números internacionales que dicen que sólo el 1% de las mujeres tenemos la propiedad de la tierra a nivel mundial. Y puntualmente en las empresas agropecuarias, donde uno por lo general genera negocios vinculados al desarrollo de siembra o de producción ganadera, la participación de las mujeres suele ser mucho más disminuida. Es un entorno muy masculinizado.

CL: Vos nos contabas algún ejemplo positivo, de empresas que pudieron encarar de manera diferente su desarrollo en este aspecto, por la formación de los fundadores.

AZ: Exactamente. Estos días estaba haciendo una entrevista a una familia de la zona, donde el fundador de la empresa tiene actualmente unos cincuenta y pico de años con dos hijos y una hija, que han podido realizar estudios universitarios. Esta empresa se desarrolla tradicionalmente en cría de ganado, pero la hija ha estudiado ingeniería agronómica y ha presentado un proyecto a su padre para cultivo de tomates, un proyecto con mucha tecnología y demás. Esto para nosotros es un botón de muestra de que están existiendo algunos cambios en este sentido. Pero no es sencillo. Incluso que a mí, de hecho, me sorprenda, significa que son casos especiales. Hoy por hoy realmente hay mucho por hacer en esta línea.

LG: ¿Tu condición de mujer afecta de alguna manera que seas contratada por hombres de empresas de familia?

AZ: Sí, de hecho, iría un poquito más atrás. Todo lo que es la parte de reclutamiento para la incorporación de mujeres en general, en lo que son las empresas, el sesgo de género es fuerte. Sobre todo en algunos rubros en particular. A mí me ha tocado presenciar, aunque nos cueste admitirlo, que llegan currículums para ciertos puestos, por ejemplo de dirección, en empresas de tipo agropecuario o derivadas, como puede ser la parte del rubro metalúrgico. En donde, claramente, lo currículums de mujeres tienen muchísima mejor formación y sólo por el hecho de ser mujeres, quedan descartadas. O bien, la discusión para la toma de decisión, si se trata de una mujer candidata con el mejor CV, lleva el doble de debate. Ahí uno observa que hay dudas de fondo, de si realmente convendría o no convendría contratar a la mujer en ese puesto en particular.

CL: ¿Y cuál es el factor que identificás que bloquea tanto? ¿El posible embarazo? ¿La dedicación horaria? ¿La existencia de hijos? ¿Cuál es el núcleo de esta resistencia?

AZ: Excelente pregunta. En realidad, justamente, la articulación entre lo que es la vía profesional, de la vía familiar, hoy por hoy, es el núcleo duro para poder avanzar realmente en un acceso del todo equitativo. Esto que mencionás recién es uno de los factores principales por los cuales las mujeres no son contratadas. En definitiva, la visión hoy por hoy sigue puesta en los obstáculos y no en todas las posibilidades que puede traer la incorporación de mujeres. De hecho, hay varios estudios actuales que dicen que la incorporación de mujeres en ciertos equipos y rubros, más duros y demás, generan una serie de ventajas muy importantes en los equipos. Sobre todo, cuando están bien profesionalizadas. Por caso, la regulación que pueden llegar a tener de los vínculos interpersonales, o liderazgos mucho más enfocados en las personas que en el resultado estricto. Una vez que las empresas dan el paso y realmente generan la contratación de un perfil interesante, con buena formación, se dan cuenta de que han tomado una buena decisión. Y el tema de la maternidad es un tema que sigue siendo todavía el núcleo duro en el obstáculo para la contratación. Yo creo que eso va a ir cambiando, hoy se va viendo esta evolución, pero lleva su tiempo, porque requiere una transformación importante.

LG: En el marco de la familia empresaria, yo siempre recuerdo mi experiencia con familias empresarias de San Juan y también de Salta, en las cuales se prioriza a los varones como sucesores, más allá de que sean menores respecto de sus hermanas. ¿Algo así ocurre con las familias agropecuarias en Santa Fe o hay mayor igualdad entre los géneros?

AZ: Con respecto al tema de la preparación, eso depende de las familias. Se observa que en familias de clase media o media acomodada, que tienen acceso económico para que los hijos puedan capacitarse en grandes centros urbanos… Hay que tener en cuenta que acá en el norte de Santa Fe no hay tantas universidades. Los padres generan la oportunidad de estudio para los hijos y las hijas. El tema es cuál es la carrera que elige cada varón o mujer, al momento de elegir la carrera. Recuerdo el caso de una empresa muy conocida de la zona, en la cual los dos hijos han estudiado, por ejemplo, la carrera de médicos veterinarios, pero claramente la hija se orientó a pequeños animales. Entonces, termina poniendo una veterinaria, para atender perros y gatos. Y el varón se ocupa de los grandes negocios, en relación al tema de la producción pecuaria. Ahí es donde se produce la diferencia. Quizás cuando existe la oportunidad de la capacitación el tema sean las barreras psicológicas que hacen que una mujer sienta que va a poder o no va a poder meterse en el negocio familiar y llevar adelante ese negocio. Hay un estudio de unas investigadoras en Corrientes que a mí me ha resultado muy útil en este sentido. Ellas estudian en qué casos hay mujeres gerenciando empresas agropecuarias exitosas, que ya son medianas o grandes, no son empresas de familia. Miren que curioso porque, en estos casos, la mayoría ha sido porque han heredado el cargo por parte de su padre o bien han enviudado o han sido familias en las cuales si bien existían hermanos, no había hermanos varones. Entonces, hay como un mandato general de dirigir grandes empresas agropecuarias, donde están por ejemplo campos de muchas hectáreas, que el mensaje que las mujeres han llevado adelante es conservar la tierra, la madre tierra de la familia, con estancias de nombres de mujer.

CL: ¿Y en ese estudio se relevan los resultados de esas empresas dirigidas por mujeres?

AZ: Exactamente. Son casos de 5 empresarias mujeres que están dirigiendo empresas medianas y grandes de capital familiar y  que realmente han sido muy exitosas. Se ha estudiado cuáles fueron los condicionantes por los cuales, en estos casos en particular, son las mujeres las que llevan adelante esas empresas de familia. Y se ve de manera interesante cómo las mujeres han llegado a dirigir esas empresas. Y, obviamente, en el caso del gerenciamiento de las mujeres en empresas agropecuarias o derivados de las actividades agropecuarias, se notan dos tipos de liderazgo. Unos que son liderazgos que llamamos un poco más adaptativos y otros que son transformadores. En los adaptativos, las mujeres tienden a masculinizarse, para entrar en un rubro que tradicionalmente es duro, como una forma de supervivencia. Y han logrado un gran éxito. Yo igual siempre digo, que el sistema sexo – género la particularidad que tiene es que, si bien es cierto que genera un costo o una dificultad para el acceso de las mujeres a todo lo que tenga que ver con la gestión de las empresas, acá en la Argentina y a nivel del mundo, también implica muchos costos en el caso de los varones. Porque el sistema de alguna forma tampoco les permite muy fácilmente a los varones que no quieren seguir con el designio familiar, decir que no quieren.

CL: Sí, seguro, es liberador para los varones también.

AZ: Exacto. Yo siempre insisto en esto que hay que pensarlo más bien como un sistema y no como un problema exclusivo de las mujeres. Es decir, costos pagan todos, dentro de las familias.

CL: Excelente Adriana, muy completo y diverso tu análisis. Porque fuimos desde los casos que vos misma has tenido que trabajar, a investigaciones académicas, a comparaciones entre unos y otros. Realmente me parece que es un aporte sumamente interesante y además en ámbitos que son muy diferentes de los de las grandes ciudades.

AZ: Sí, para mí el factor geográfico incide muchísimo. Argentina es un país muy grande, no es lo mismo llevar adelante una empresa en el norte de nuestro país, a diferencia de grandes ciudades.

LG: Adriana, no solamente te agradecemos por tu participación de hoy, sino que aprovechamos para anunciar que también vas a estar en el próximo programa, junto con todos los integrantes de Caps Consultores. Vamos a hacer un programa especial, para que cada cual cuente en mayor profundidad su participación y su intervención en estos procesos que tienen que ver con la relación entre empresa y familia.

AZ: Bueno, feliz de hacerlo.

LG: Muchas gracias Adriana.

CL: Muchas gracias.

AZ: No, por favor.

LG: Le recordamos a nuestro público que nos pueden encontrar en www.empresayfamiliaradio.com, también pueden escuchar nuestros programas a través de los podcast de Spotify en Empresa y Familia, modelo para armar. Facebook e Instagram com @empresayfamiliaradio. Comunicarse con nosotros a través de [email protected] o nuestro WhatsApp +5491166667519.

CL: Excelente Leonardo, nos estaremos encontrando el sábado próximo.

LG: Así es. El sábado próximo vamos a hacer específicamente un interview a los integrantes de Caps Consultores. Nosotros decimos “cuidamos el futuro de empresas con historia”, porque creo que es muy bueno que nuestro público conozca a cada uno de los que día a día están haciendo algo por el futuro de esas tan queridas empresas familiares.

CL: Muy buena idea. Nos estamos viendo el sábado que viene, gracias a todos.

Fernando Todd y Adriana Zamar