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2do programa de 2021 de “Empresa y Familia – Modelo para armar”, conducido por Leonardo Glikin y Carlos Liascovich. Con entrevistas a Liliana Hers, de CAPS Consultores, y a Natalia Christensen, de IDAEF e ILAEF.

Liliana Hers, de CAPS Consultores, y a Natalia Christensen, de IDAEF e ILAEF.

Liliana Hers, de CAPS Consultores, y a Natalia Christensen, de IDAEF e ILAEF.

Bloque 1

Carlos Liascovich: Buenos día, bienvenidos. Una nueva emisión de “Empresa y Familia: Modelo para armar”. Está con nosotros su conductor, Leonardo Glikin, y quien les habla, Carlos Liascovich.

Leonardo Glikin: Buen día. Y hoy vamos a empezar con un poema. Este poema yo les diría que me solucionó un problema, porque estaba editando mi primer libro, “Pensar la herencia”, hace ya más de 25 años, y no sabía cómo empezarlo. Me invitaron a una fiesta y había un poeta cubano llamado Eduardo Martí, no confundir con José Martí, son de otro siglo. El asunto es que Eduardo Martí recitó este poema de él, que se llama “Omnipotencia”: “Yo, omnipotente, poderoso y vasto, vivo, camino, hablo y respiro porque quiero. Y porque quiero veo las cosas de uno u otro modo, y vuelo, con alas azules, blancas o negras, porque quiero. Y miro el sol en todas sus dimensiones porque quiero, y luego lo veo cúbico y verde, porque quiero. Y le digo que se vaya, y el sol se va, y todo porque quiero. Pero yo, omnipotente, poderoso y vasto, no quiero morir, y muero”. Y cuando lo escuché dije, claro, omnipotencia, esto es lo que impide pensar la herencia, que es el título de mi libro, porque si somos omnipotentes también nos creemos inmortales, y si nos creemos inmortales no hay ninguna herencia en la que tengamos que pensar. Pero justamente, el final del poema demuestra que pensar la herencia es un asunto del más acá, es aquello de lo que nos tenemos que ocupar por el bien de las personas que queremos y por la protección de aquello que nos costó tanto esfuerzo generar. Por eso, pensar la herencia, es un asunto de todos.

CL: Clarísimo, Leonardo. Y en nuestra emisión de hoy nos acompaña, aquí, en el estudio, Liliana Hers. Bienvenida Liliana.

Liliana Hers: Gracias, buen día. 

LG: Buen día.

LH: Un gusto estar acá.

CL: Liliana es integrante también de CAPS Consultores, y tenemos muchos temas interesantes para conversar contigo Liliana, y te agradecemos mucho tu presencia.

LH: Igualmente. Yo estoy muy agradecida de la invitación, porque es una propuesta muy atractiva, fresca, y que entra en un tema difícil de la mejor manera posible. Así que acá estoy, con mucha expectativa.

CL: Liliana, sabemos que hay una novedad muy importante, para comenzar nuestro dialogo, en el tema de donaciones.

LH: Sí. El Código Civil planteaba una visión muy adecuada para el siglo XIX, que plasmaba, de alguna manera, un mundo nuevo, vinculado con otra forma de trabajar, otra forma de producir y, por lo tanto, otra forma de relacionarse; la visión del hombre omnipotente o no, en ese momento, estaba sesgada desde un punto de vista que los años fueron corriendo. Para el 2015 se plasma otro Código Civil y Comercial, en este caso, se unifica el derecho, volviendo a un tronco central y común en todo el derecho privado, las relaciones de los hombres, ya sean las comerciales o las más vinculadas a la intimidad, lo que es contratar, lo que es disponer de bienes y organizar los patrimonios. Pero la visión tiene, en este caso, como eje la protección del hombre individual frente a todo ese fenómeno que era nuevo en el siglo XIX y se alentaba, y ahora parece avasallante a la individualidad. Entonces el criterio es protectivo del individuo frente a relaciones de consumo, pero también se incorpora algo de la madurez relacional y se busca que lo íntimo, aquello que más incumbe a la libertad individual, también existan otras posibilidades de decisión. En materia sucesoria eso se ve muy bien, cómo cambia y se amplía el poder, se empodera, este omnipotente ahora puede moverse mejor, más cómodo, frente a, no solo las limitaciones de la vida, sino las limitaciones que le daba el orden público.

LG: Sí. Digo, bajando un poco a la práctica real, lo que se hace es dar una mayor libertad en cuanto al testamento, o sea, permite que lo que antes significaba poder disponer solamente del quinto, del famoso quinto disponible, o sea, el 20%, ahora se amplió al 33,33%, habiendo hijos, y antes era justamente ese porcentaje disponible habiendo padres vivos y hoy es el 50%.

LH: Ahí está, es una gran mejora. Por otro lado, también se puede en el caso de un hijo vulnerable, o un hijo discapacitado, se puede mejorar por sobre sus hermanos. La legítima hereditaria apuntaba mucho a la igualdad de los herederos, y en este caso el criterio del código de emparejar a los desiguales, es otro criterio de la igualdad, se ve también en el derecho sucesorio.

LG: Pero al mismo tiempo, el nuevo Código Civil y Comercial, mantuvo algo que era la maldición de las donaciones. ¿Por qué? Porque fundamentalmente se establecía que en caso de que hubiera un antecedente de donación respecto de un título de propiedad, se iba a considerar que ese título era imperfecto porque podían venir los herederos desplazados a reclamar. Y este tema de los herederos desplazados es muy interesante, porque resulta que cuando empieza toda esta cuestión de proteger al heredero desplazado, resulta que ese heredero desplazado podía ser, por ejemplo, un hijo no reconocido. Y los modos de reconocer un hijo en la época del Código Civil, en particular hasta la década del 70 del siglo XX, eran métodos basados fundamentalmente en testimonios, en pareceres, en el reconocimiento practico que un padre hiciera de la existencia de un hijo. Pero resulta que avanza la ciencia y empieza a poder probarse la condición de padre a través de una muestra de sangre, a través de la saliva, a través de un pelo, a través de una autopsia, con lo cual esos posibles reclamantes, herederos desplazados, pasan a ser muchos más y por mucho más tiempo.

CL: Y además ese periodo de latencia, digamos, para expresarlo de alguna manera, era durante 10 años, ¿verdad?

LG: En una época no había un límite temporal, después el límite pasa a ser de 10 años con el Código Civil Comercial, y ahora viene una nueva modificación.

LH: Sí, efectivamente. Porque si bien subsiste el derecho a la herencia, que no prescribe, cuando el heredero legitimo se encuentra frustrado en su acceso a la herencia, porque ya se donó o porque no se lo consideraba y se repartió entre el resto de los hermanos, tiene lo que se llama “rei persecutoria”, tenía, y podía ir buscando ese bien, detectando el bien y trayéndolo, al patrimonio de la herencia primero y al propio en lo que le tocaba, eternamente. Con la diferencia de que aquel que lo tenía de buena fe, a los 10 años lo adquiría por prescripción.

CL: ¿Eso qué quiere decir? Por ejemplo, yo soy un tercero de buena fe, compro uno de estos bienes a alguno de los que lo recibió como donación y después yo, como tercero de buena fe, a pesar de dar buena fe iba a ser perjudicado porque tenía que devolver el bien.

LH: Claro, lo tenías que devolver en especies. Ahora el derecho queda acotado a un reclamo entre herederos, que podrán sustituir, compensar, colacionar un importe abstracto, una cantidad de plata, un embargo, quedará abierto, pero es un problema donde el tercero de buena fe ya no queda vinculado.

CL: Con lo cual a mí no me perjudica si yo lo compré de buena fe, en todo caso será un problema entre herederos y que se sustituirá con dinero.

LH: Ahí está. Y eso mejora mucho la posibilidad de circulación del bien, la posibilidad de realmente apropiarse del bien heredado.

CL: Porque hasta este momento lo que existía eran los títulos imperfectos.

LH: Ahí está, era de segunda mano.

CL: Claro.

LH: Con poca posibilidad de hacerlo efectivo y disponer, que es una parte importante del dominio, ¿no?

CL: Está claro. Seguramente esto tiene que ver mucho, en la planificación sucesoria, en base a la variedad y a la cantidad de bienes disponibles.

LG: Sí. Y yo diría que esto genera un cambio copernicano, porque hasta ahora desalentábamos absolutamente las donaciones por esta razón, y a partir de este cambio ciertas personas que tenían que recurrir, por ejemplo, al fideicomiso, ahora sí van a poder ir directamente por el lado de la donación, sabiendo que deja de ser de segunda mano ese título de propiedad.

CL: Con lo cual los costos de intermediación supongo que bajan.

LG: Sí, efectivamente.

CL: Es más económico armar una donación que un fideicomiso.

LH: Y ni hablar de una sucesión el día de mañana. Es decir, es una forma en que los padres puedan hacer una división por ascendentes y también acotar, transmitir el patrimonio, o bienes del patrimonio, con menor costo procesal de juez.

CL: Y este cambio ya está vigente, ya entró en vigencia.

LG: Efectivamente. Uno de los regalos del mes de diciembre.

CL: Bueno, así que esa es una novedad positiva y que abre las puertas para mejorar las posibilidades de planificación.

LG: Sí, efectivamente.

LH: Es una herramienta importante que se suma.

CL: Liliana, también nos interesa conversar contigo sobre otro aspecto importante de lo que tiene que ver con la planificación sucesoria, pero ya vinculado a dentro de las empresas, digamos, a la situación de relaciones entre socios.

LH: Hay relaciones que ponen todo lo bueno y todo lo malo junto, relaciones cercanas. Y en lo comercial, realmente la relación de socio es una relación compleja. No alcanza con lo que plantea un contrato societario para lograr ese equilibrio que haga a la unidad productiva y no desgaste, no desvíe energía en las discusiones y el orden, y contra orden, chicanas internas o situaciones de desconcierto.

LG: Seguramente en este momento mucha gente se estará preguntando, como asociación libre, por una expresión en latín, que es difícil de definir, pero seguramente vos vas a estar en condiciones de hacerlo: affectio societatis.

LH: Exactamente, sí, es muy interesante, porque es un concepto técnico el affectio societatis. Es el deseo de ser socio. Para ser socio hay que querer, no solo compartir ganancias, hay que estar dispuesto a soportar perdidas en común, y no es lo mismo que hacer un negocio juntos, donde los dos ganan y cada uno tiene su interés diferente. Acá hay un interés diferente, porque cada uno quiere ganar, pero aparte está ese interés en ser comunidad. Es complejo, es complejo desde la perspectiva psicológica, es complejo desde la perspectiva patrimonial, es frustrante muchas veces, porque no es a todo ganar cada individuo, sino que tiene que ir negociando, acá gano yo, acá ganamos juntos. Y a veces, a lo largo de la vida empresaria, el affectio societatis se pone en conflicto o se pierde, o sea, como en cualquier otro tipo de sociedad humana, “no, basta, este socio… ya no vemos el mundo de la misma manera”, o ya el proyecto, “yo quiero ir par otro lado, me cansó este proyecto, y esta sociedad me destruye, o me sobra o me falta”. Y bueno, hay que replantear la relación. La relación básica de los socios tiene que ver por un lado con cómo estamos todos informados de lo que pasa, qué poder tenemos para intervenir en lo que pasa, cómo mostramos la voluntad y cuándo, esos son dos temas fundamentales.

CL: Los podemos repetir.

LH: Cómo no. Lo que se llama el derecho de información del socio. Porque hay un administrador y el administrador dispone y el socio se encuentra con que tiene patrimonio comprometido, tiene expectativas de ganancia, pero no tiene el control. Entonces la información sobre lo que se hace con el dinero del socio es clave para ese derecho de rentabilidad del socio y de disposición del patrimonio. Ese derecho de información muchas veces hay que replantearlo. Por otro lado, el consenso de los socios sobre las decisiones fundamentales, ¿es la mayoría? Eso esclaviza al que no tiene el control. Bueno, hay que replantear cómo se forma el consenso y cómo se dirige el destino de la sociedad para ciertos acuerdos.

CL: Es decir, no basta con tener el 50,1%.

LH: Es que si tenés el 50,1%, o el 49 no vale nada, o el 51 está todo el tiempo sosteniendo los reclamos y sufriendo la tensión de una relación que no funciona fluida.

LG: Una vez vino un político, no voy a decir el nombre…

CL: El apellido nada más. (Risas)

LG: Sacó un arma, la puso sobre la mesa en mi escritorio y me dijo “yo estoy en varias sociedades pero nunca pude ser mayoría”, yo entendí en seguida por qué. (Risas)

LH: Claro, ahí está. Bueno, muchas veces, y sobre todo en las sociedades de familia, hay poderes intangibles, es decir, que no se reflejan solamente en el poder del capital y por eso también, cuando se habla de la relación de los socios y negociar la forma del consenso, hay que tener en cuenta las características del grupo humano que está vinculado. Es un tema complejo y es un tema muy útil, clave para sostener la continuidad de las sociedades, que no se pierdan las inversiones en el corto plazo, que no se frustren los proyectos.

CL: Porque supongo además que la primera generación puede tener un cierto tipo de pacto, unido por los comienzos heroicos, y la segunda generación, que ya tiene otra pasar económico y otros vínculos entre las dos partes, que a veces son familia y a veces no, hay que reconstruir es vinculo.

LH: Hay que crear ese vínculo, que muchas veces ni existe. Es decir, en la primera generación, en general, está muy vinculado a un proyecto personal, y están muy involucrados todos, pero además hay una unión, realmente los hermanos, los pares, están muy cercanos y tienen antecedentes culturales muy comunes.

CL: Se criaron en el mismo hogar digamos.

LH: Sí, también tirándose las piedras… o sea, todo lo que significa criarse en el mismo hogar, pero se conocen, y tienen pautas comunes. Después ya se mezcla la hacienda, porque entran los parientes políticos que tienen otro entorno, otra visión, y son varios, con lo cual la segunda generación tiene mucho para construir.

CL: Está claro. ¿Me recordás algún caso paradigmático? 

LH: Sí… tengo un caso que llevó años… también hay una cosa, uno a veces no ve el ciclo completo, porque hay mucho desgaste en el abogado de familia, no era en este caso un trabajo de socios que querían relacionarse, sino que eran socios que querían cortar la relación, pero no podían. Se trataba de dos hermanos, que yo no conocí, porque era la generación anterior, que como muchos italianos inmigrantes, creaban una estructura donde nada pertenecía a ninguno en particular, todo pertenecía a todos, o sea, estaba todo confundido, algo a nombre de uno, algo a nombre de otro, una sociedad de hecho, flojos de papeles. Ese es otro de los temas que en las sociedades familiares suele darse, lo normativo, aquello que contiene la relación, no está en el derecho, está en el núcleo familiar.

CL: Está claro. Y además poner demasiados controles, demasiadas mediciones, hasta genera el efecto contrario, “¿para qué querés medir tanto, si somos todos hermanos?”.

LH: Efectivamente. “¿Vos por qué preguntás? ¿Qué estás desconfiando?”. Bueno, la cuestión es que los dos hermanos se llevaban muy bien, pero e según los hijos tenían relaciones enfermas, donde uno controlaba y el otro estaba sometido, bueno, viene la segunda generación y quiere romper. Pero resulta que hasta el canal del cable estaba… que tenía el primo hermano del tío del abuelo, estaba cubierto por la sociedad, o sea, era muy difícil, cada bien estaba a nombre de otro. O sea, disolver eso llevaba años, y además tenían una exitosa empresa, una pequeña empresa de taller mecánico, pero que funcionaba muy bien. La cuestión es que empezaron por… o sea, funcionaba en las dos casas, el taller estaba instalado la mitad en la propiedad de uno, la mitad en la propiedad de otro, que estaban juntos, entonces empezaban a dividir los inmuebles y querer poner una pared, todo era un conflicto, ¿dónde poner la pared? En la mitad de la máquina, ¿cuál correr? Entonces, ¿cuántas le quedaban a cada uno? Bueno, terminaron deshaciendo la empresa. A los cinco años uno de los primos se unió con otro, al final, lo que se conservó, se conservó todos mezclados otra vez. ¿Qué va a pasar en la tercera generación? ¿Qué pasó con todos lo que quedaron en el camino, con todos los clientes que quedaron en el camino, y cómo se redujo esta unidad productiva? Son cosas que quedaron en el camino, que pudieron ser pero por falta de un acuerdo, o sea, por falta de normativa se perdieron.

CL: Si vos pudieras usar una máquina del tiempo y volver a la primera generación, obviamente no para este caso, sino para un caso que están surgiendo ahora, que están haciendo entre hermanos, ¿qué recomendarías que hagan?

LH: Bueno, un acuerdo de socios, un acuerdo de socios y un poquito más de atención a las cuestiones formales de registraciones, un poco más de atención a la formalidad de propiedad.

LG: Yo a la misma pregunta hubiera respondido un protocolo. Y esto tiene que ver con nuestras experiencias diferenciadas, porque yo suelo trabajar con todos los temas de conductas de la familia en la empresa familiar, y Liliana trabaja, va al hueso, va a las cuestiones más normativas. Entonces seguramente el acuerdo de socio es la parte principal de eso que genéricamente, luego, llamamos el protocolo.

LH: Sí, y además el protocolo engloba un montón de otras situaciones que contiene realmente a toda la empresa con toda su dimensión generacional también. El acuerdo de socios es inicial y puede darse también en sociedades no de familias, o con distintos objetos, simplemente para facilitar la salida, o sea, tiene un objeto más acotado.

CL: Consulta desde la inexperiencia y el desconocimiento. Tiene una existencia jurídica la empresa, obviamente, con su capital, con sus directores, etc. El acuerdo de socios, ¿cómo entra…? Digo, tiene una validez… ¿cómo se lo incorpora dentro de esta construcción?

LH: Bueno, viste que los contratos siempre se dice… lo escuchaste alguna vez, que los contratos son entre partes, y que los terceros, justamente, son terceros los que no están involucrados en el contrato, y los terceros son de palo, a los terceros no le llega… Bien, la sociedad es un tercero. El acuerdo de socios es cómo ellos van a administrar sus derechos de socio. Muchas veces pasa que todos los socios, y ahí es donde el protocolo en realidad es la figura adecuada, todos los socios que están en el acuerdo son los integrantes de la sociedad. En ese caso sigue siendo un acuerdo de terceros, porque la sociedad es toda una estructura, una persona jurídica separada de los socios. Lo que sucede es que cuando todos los socios integran el acuerdo, puede incluirse en el estatuto de la sociedad, en la reglamentación de la sociedad, y esa es la diferencia. Pero sigue siendo todo lo que regula el acuerdo de socios, vinculado con la relación de los socios, cómo uno va a ejercer el voto, qué expectativa puede tener uno frente a la salida de otro, si se van a facilitar las salidas, si van a recomprar, si van a crearse formas de evaluación de la salida, en fin, todo lo que disponga sobre el derecho exclusivo del socio y que regule cómo va a ejercer su derecho sobre las acciones y se comprometa con otro, es acuerdo de socios, y a la sociedad en teoría no le interesa. Le puede interesar a otro socio que queda afuera, al que puede venir a ser un socio futuro, y por eso, cuando se engloba una importante parte del capital, se inscribe en la sociedad, se informa a la sociedad el acuerdo, para que el tercero que está comprando, más o menos, sepa donde se está metiendo.

CL: Claro, porque además, este acuerdo de socios, debería incluir ciertas cláusulas por sí o por no de quién puede comprar una parte, por ejemplo, ¿no?

LG: Claro, exactamente, y quien no puede comprar, que es quizás lo más importante.

CL: Vos, Leonardo, contás habitualmente sobre casos de competidores que compran partes de empresas y…

LG: Sí, efectivamente. Entonces es como vetarlo, porque es muy fácil que un socio despechado diga “bueno, está bien, no me quieren comprar, yo voy a venderle a un tercero”, ¿y cuál es el tercero más interesado? La competencia, es la forma de acceder a la información respecto de la empresa y, a veces, ayudar a que tomen malas decisiones.

CL: Correcto. Y este acuerdo de socios, obviamente, clausuraría, por ejemplo, situaciones como estas.

LH: Y empieza, nacen así, nacen para ser lo que se llaman los acuerdos de bloqueo, defensivos.

CL: ¿Ah, nacen así? ¿ese es el origen?

LH: Uh, el origen de los acuerdos de socios… no sé si tenemos tiempo.

CL: Sí.

LG: Había una vez… (risas)

LH: Sí, “había una vez…” ….

CL: ¿Es de Argentina o es de afuera?

LH: No, es de afuera. Por supuesto que informales acuerdos de socios, y acuerdos de socios que se desconocen porque justamente los terceros somos de palo, debe haber habido mucho antes. Pero cuando comienza el capitalismo en Estados Unidos, el gran capitalismo…

CL: Es decir, finales del siglo XIX, Rockefeller y compañía.

LH: El señor Rockefeller, ese mismo.

CL: Ah, mirá, el mismo Rockefeller.

LH: Ese mismo, tenía varios banquitos en distintos lugares, y tenía también algunas compañías petroleras. Bueno, lo que fue haciendo el señor Rockefeller fue hacer un fideicomiso con distintos socios de distintas compañías petroleras y hacer un fideicomiso con distintos socios de distintos bancos. En el fideicomiso se establecía que el fiduciario tenía el control de las acciones, y era el señor Rockefeller, que tenía el control de acciones de muchas compañías petroleras y muchas compañías bancarias, también tenía participación societaria, por supuesto. Pero la cuestión es que el tipo reunía en su escritorio un piloncito de acciones de cada lugar y era la posición controlante, entonces él en su escritorio hacia la asamblea de todas las sociedades, definía el destino y la política, la táctica de las distintas sociedades, y controlaba el mercado. La figura que se usaba el fideicomiso, el trust, que tiene que ver con la confianza.

CL: Claro, ese es el origen del nombre.

LH: Bueno, en un momento el señor Rockefeller definía el destino de todas las destilerías de petróleo de la nación, el costo del combustible, la tasa de interés, y comenzó el derecho regulatorio más persecutorio con lo que se llaman las leyes anti trust. O sea, impedía este tipo de acuerdo societarios que podían someter al público, a los terceros, a decisiones de un grupo de socios.

CL: Claro, era un acuerdo de socios de una naturaleza distinta.

LH: Absolutamente distinto, pero fue el primer antecedente legal. Por eso siempre tuvo una visión medio sospechosa, pero estamos hablando de otro tipo de sociedades, de otro tipo de impacto, y otro tipo de persecución también, están admitidos los acuerdos societarios.

LG: Él no necesitaba poner el arma arriba del escritorio. (risas)

LH: No, ponía las acciones, que pesaban mucho, en ese momento eran de papel las acciones.

CL: Está clarísimo. Súper interesante esto, porque da también contexto y raíces al fenómeno del acuerdo de socios que, claro, después se fue adaptando. Bueno Liliana, la verdad muy útil, muy interesante, y te invitamos a que te quedes con nosotros para la segunda parte del programa, porque tenemos también una entrevistada muy interesante y nos puede ayudar mucho tu mirada.

LH: ¡Pero cómo no, encantada, muchas gracias!

CL: Seguimos entonces, después de un tema musical, seguimos con nuestra siguiente entrevistada.

(Música)

 

Bloque 2

CL: Bueno, Liliana, Leonardo, nuestro segundo bloque en esta emisión de “Empresa y Familia: modelo para armar”. Y esta vez estamos a punto de entrevistar a Natalia Christensen, una experta también en temas de empresa y familia. Natalia, ¿nos estás escuchando?

Natalia Christensen: Hola, ¿qué tal? Buenos días. Sí, los escucho muy bien.

CL: Bueno, muchas gracias por estar en contacto con nosotros. Natalia, por favor presentate y contarnos cuál es tu vínculo con la empresa familiar.

NC: Bueno, perfecto. Primeramente, muchas gracias a la audiencia y feliz año para todos los que están escuchando. Bueno, mi carrera profesional viene vinculada a la especialidad de la empresa familiar, desde el año 2002 que me dedico a esto especialmente, y mi cuna, de alguna manera, de conocimiento, y donde aprendí el ABC, fue a partir de una maestría en esta especialización, en España. Estuve más de 10 años allí colaborando y trabajando con familias empresarias, en educación y en consultoría. Y luego, en la Argentina, actualmente soy presidenta de una ONG, una asociación civil con presencia en todo el país, que nos avocamos especialmente a la empresa familiar, nuestra razón de existencia es construir cultura de empresa familiar, es acompañar a las familias empresarias en que conozcan sobre la especialidad, un conocimiento experto en lo que es gestión y dirección de la relación entre la familia y la empresa. Eesta es mi vocación, mi razón de trabajo, de vida. Pertenezco a una familia empresaria también, multifamiliar, porque son varios socios no familiares, pero que ha trascendido de generación en generación, ya estamos en una segunda generación, y todo esto hace a que uno realmente quiera transmitir lo que uno ha aprendido y para qué sirve a las familias empresarias.

CL: Clarísimo Natalia. Bueno, semejante background nos permite abrir un tema en el cual vos estuviste muy involucrada, que es el proyecto de Ley de protocolo familiar, ¿verdad?

NC: Claro, nuestra ONG…

CL: La ONG, ¿cómo se llama?

NC: Instituto Argentino de la Empresa Familiar, con la sigla IADEF, desde iadef.org nos pueden seguir, y en las redes sociales. La ONG entre sus asociados conforman la construcción de este conocimiento, la multidisciplinalidad es lo que le da muchísimo valor: hay abogados, hay personas de la terapia familiar sistémica, profesionales del management, de la gestión, de las finanzas, de lo que es la gestión patrimonial, todos reunidos y unidos con vistas a entender la idiosincrasia y lo que le está pasando a la empresa familiar argentina, y aportar, levantar nuestra voz y hacerle llegar nuestro aporte de valor a los representantes, los que tienen que emitir nuestras leyes a futuro. Entonces nosotros, este año, hemos estado con diputados y con senadores conversando varios temas de empresa familiar. Uno de ellos, que nos parece principal, importantísimo, es que en la Argentina no hay estadísticas oficiales de la empresa familiar, cuando en otros países ya esto existe, y es clave que podamos tener números claros.

CL: Que se pueda cuantificar su peso

NC: Exactamente. Hoy sabemos que, de cada cuatro empresas, tres son familiares, en América Latina, de cada diez, nueve son empresas familiares con las que operamos y comercializamos.

CL: ¿Y por qué es tan importante la Ley de protocolo familiar, Natalia?

NC: La Ley de protocolo familiar que estamos impulsando es fundamentalmente para que las familias empresarias desarrollen un modelo de comunicación y de consenso, de acuerdo, a partir de los cuales den sustentabilidad, den previsibilidad, para evitar conflictos y sostener el negocio familiar. Obviamente porque reconocemos la importancia que esto tiene para la economía, en el ecosistema en el que nos encontramos, la empresa familiar es clave. Nosotros buscamos esa prevención de los conflictos de índole familiar que afectan a la proyección y a la sustentabilidad del proyecto empresario, y también es clave para promover la consolidación de los proyectos empresariales, y la preservación dentro del grupo familiar, que obviamente queremos que continúe generación tras generación. Preservamos la empresa, pero fundamentalmente el cliente y el capital humano que tiene la familia empresaria para mantenerse en las actividades empresariales o productivas, a veces transformando su negocio, pero preservando la unidad patrimonial, me parece clave.

CL: Te interrumpo un segundito, porque la tenemos a Liliana Hers aquí en el estudio.

LH: Hola, ¿qué tal Natalia?

NC: ¿Qué tal Liliana? Estamos hablando de la ley de protocolo que impulsamos y Liliana es una persona clave en este proyecto, qué bueno que está con nosotros.

CL: Sí. Justamente, en la primera parte del programa nos estaba contando sobre el acuerdo de socios que, de alguna manera, es un primer ladrillo para esta modalidad de protocolo, ¿verdad Liliana?

LH: Sí, es un primer ladrillo porque pone a los socios en la discusión de los problemas comunes y los problemas relacionales que hacen mucho a la sustentabilidad de la empresa, que mencionaba Natalia. Crea ese fondo de comunicación que permite que la sociedad canalice los conflictos y no exponga la duración al desgaste. Pero tiene otros puntos, como decíamos antes, tiene otros objetivos, tiene objetivos más acotados que tienen que ver con los socios. El protocolo es más integral, de alguna manera permite vertebrar el proyecto de la empresa familiar, lo manifiesta, lo expresa, lo consolida así, porque el consenso de los socios se hace sobre ese proyecto, con esa misión, y para sostener esa misión como grupo humano se plantea esa empresa familiar, y le da los resortes para continuar, o sea, preservar ese perfil, lo cual hace que hablen de otras cosas.

NC: Claro. Ahí me gustaría añadir a los que dice Liliana. Nosotros detectamos, conocemos y vivenciamos en los procesos que vivimos con las familias empresarias, que les es muy complejo combinar esos sentimientos, ese cariño, esos vínculos familiares que muchas veces vienen arraigados con creencias de que, bueno, la familiar es para toda la vida, y eso es combinarlo con el trabajo, con el dinero, con el ejercicio de la propiedad, quiénes son más dueños que otros. Porque ahí, cuando hablábamos muchas veces de propiedad, a veces hablamos de propiedad que es emocional y otras veces es propiedad real, la que nos marca la ley. Y todas estas concepciones que tiene este grupo, este equipo humano que es la familia empresaria, realmente hay que trabajarlo muy finamente, y esto es lo que muchas veces conlleva un valor añadido que da el protocolo familiar, hacer entender a todos, o poner en común códigos comunes de conductas, de entendimientos, que regulen esa relación entre la familia y la empresa.

LG: Hola Nati, yo también te saludo, Leonardo Glikin, ¿cómo estás?

NC: Hola Leonardo. Bien.

LG: Bueno, me gustaría que cuentes un poquito cómo ha sido el proceso de presentación de esta ley de protocolo familiar y qué es lo que estamos esperando desde el IADEF de esta ley.

NC: Nosotros, si bien desde la ONG venimos hace varios años impulsando y proponiendo a organismos oficiales acompañar en políticas públicas, este año se nos ha dado la ocasión de poder acercarnos a grupos de diputados… obviamente somos una ONG apartidaria, con lo cual hemos conversado con varios de ellos. Y hemos avanzado en un proyecto de ley de protocolo familiar, que en esta instancia está a las puertas de presentarse para que pueda ser considerado y aprobado, esperemos en el 2021. Hemos tenido varias reuniones. Por ejemplo, también, una de las partes de nuestro proceso de conversación con muchos diputados y senadores, en el día cinco de octubre, que es el Día Internacional de la Empresa Familiar. Incluso se ha llevado un proyecto de declaración en el cual se instala este día como importante, y en ese día nosotros hemos celebrado abierto al publico un webinar, donde hacíamos conversaciones con ellos y planteábamos las ocupaciones y preocupaciones que tenemos para darles soluciones y herramientas de mejora a las empresas familiares del país.

CL: Te consulto sobre el proceso de aprobación o de instalación del proyecto de ley del protocolo. ¿Ustedes encontraron consenso general en todas las bancadas, hay alguna bancada más proclive a aceptarlo?

NC: La verdad es que hemos encontrado un consenso general de apoyo a este segmento, por sus características. Fundamentalmente mucho interés en regular las relaciones de familia y empresa, en aspectos por ahí de trabajo y de propiedad, todo lo que es la sucesión, hay mucho más interés en estos aspectos que son, obviamente, pilares y centrales en un proceso de acuerdos. Y estamos muy confiados y convencidos de que esto va a ir avanzando. Otro de los lineamientos que me interesaría mencionar, porque también hay interés, tanto de los diputados y senadores como nuestro, es en la registración de los protocolos familiares. Por ejemplo, nosotros en Chaco hemos avanzado en que en la inscripción de persona jurídica y de comercio se inscriban los protocolos.

CL: ¿Y esto qué implicancia practica tiene?

NC: A ver, cuando un protocolo está inscripto ya da una señal al mercado, hace saber al mercado, obviamente, la calificación de riesgo que tiene esa empresa. No es lo mismo una empresa familiar que ha pasado por un proceso de protocolo familiar, que la institucionaliza, que la profesionaliza, que la hace más fuerte en cuando a sus órganos de gobierno y su gobernanza y dirección, que una que no lo tiene. Entonces eso la califica ante el riesgo de terceras partes, incluso en las fortalezas internas que tiene esa empresa, de una manera distinta.

CL: Por ejemplo, ¿la presenta mejor ante los bancos?

NC: Obviamente, la presenta mejor ante los bancos, ante sus proveedores, incluso sus equipos humanos, la gestión de ese talento interno, que le da mucha más solvencia de largo plazo, es mucho más confiable. Ya es una punta de lanza de Chaco, y estamos promoviendo también con este movimiento o estas acciones de políticas públicas, de que se logre o que se promuevan estas inscripciones en todas las provincias. Obviamente estas son decisiones autonómicas, pero veremos si podemos continuarlo. Y otra cosa que nos parece importantísima que venimos trabajando en estas líneas de políticas públicas, y vinculado también con la ley que promovemos de protocolo familiar, es que se establezcan algunos acuerdos en los cuales acordar cuando no estemos de acuerdo. O sea, cuando llegamos a los conflictos, ¿qué métodos alternativos vamos a utilizar? Nos parece muy importante la mediación, pero la mediación con profesionales expertos en empresa familiar, y nosotros en eso estamos participando como una ONG porque nos sentimos también responsables de los profesionales que hay en el mercado atendiendo y acompañando a las empresas familiares, y esa es otra de las grandes líneas de acción con las que está trabajando la asociación civil.

CL: Al respecto, hay un proyecto ya más propio del IADEF, según tengo entendido, que es la marca de Consultor de empresa familiar certificado, ¿no?

NC: Claro. para nosotros el CFC, que es el consultor de empresa familiar certificado, es realmente una gran responsabilidad, porque nosotros tenemos que transmitirle la seguridad a las familias empresarias de que los profesionales con los que ellos van a estar trabajando, elaborando sus acuerdos, sus protocolos, esos son profesionales con una integridad personal, con unas capacidades, con unos conocimientos expertos y que lo demuestran a través, obviamente de su educación, pero también porque aplican un código ético que la misma asociación les hace. Es una manera de dar unas ciertas garantías respecto de los profesionales que las familias empresarias eligen para hacer estos procesos.

CL: ¿Y esto cuándo se pondría en marcha, esta certificación?

NC: Si bien el IADEF tiene un registro de consultores que ya viene previo a poner en marcha esta nueva certificación, esta certificación inicia este año, entonces de marzo del 2021 a marzo del 2022 vamos a tener a nuevos profesionales que van a estar certificándose como consultores o consultoras de empresa familiar.

CL: Correcto. Hablando de marzo, ¿vos querías agregar algo Leonardo?

LG: Bueno, que justamente esto empieza con un Seminario Internacional en el mes de marzo. Nosotros hemos previsto… yo tengo el honor de participar tanto de la generación del CFC, como de ser uno de los primeros consultores de empresa familiar certificados. Entonces, desde el IADEF, la idea, la concepción del otorgamiento de la marca tiene que ver con educación ética y experiencia. Y ese proceso de educación empieza con el seminario internacional, que ahora Nati nos va a contar un poco más, de marzo 2021, luego un proceso educativo de aproximadamente 160 horas a lo largo de todo el 2021, con prácticas en diferentes consultoras de empresas familiares…

CL: Y con evaluaciones también.

LG: Y con evaluaciones, desde ya, para culminar el proceso y otorgar la marca a los cursantes en el seminario internación de marzo del 2022. Así que Nati, si querés contar un poco en qué va a consistir el seminario, tan particular, porque va a ser virtual en el 2021, creo que va a ser muy interesante.

NC: Sí, sí. Este que vamos a celebrar en el 2021, es el 10° Seminario Internacional para Consultores de Empresa Familiar que venimos desarrollando desde el Instituto Argentino de la Empresa Familiar, IADEF. Como es internacional, dejo saber que somos, desde nuestro país, somos el socio protector de una marca de registración latinoamericana, que es el ILAEF. Entonces el Instituto latinoamericano de la empresa familiar y el Instituto Argentino de la empresa familiar ponemos a disposición, de todos los profesionales y toda la comunidad que apoya el desarrollo de las empresas familiares, este espacio de encuentro, de actualización y de puesta en común sobre los desafíos que se nos están presentando profesionalmente para el acompañamiento de las familias empresarias. Y es importante este espacio tanto de reflexión como de puesta en común entre las multidisciplinas y los multiprofesionales que venimos y nos reunimos de distintos lugares, porque vienen de toda América Latina. Lo vamos a hacer vía virtual, tres días, durante la jornada de la mañana, con muchísimo contenido respecto de lo actual. Obviamente que la empresa familiar ha sido impactada al igual que tantas otras empresas, por la pandemia y la situación actual, entonces hay revisiones de modelos de negocios. Pero también de circunstancias de familias, me parece que es importantísimo que nosotros las estemos abordando, esto que hablamos de políticas públicas también forma parte de nuestro interés, porque obviamente estamos en un movimiento latinoamericano, de visibilidad y de reconocimiento de las herramientas que las empresas familiares necesitan para su fortalecimiento en nuestros territorios. Este seminario viene creciendo con muchísimos éxitos en los últimos años, se trabaja de una manera muy participativa, no es solamente conferencias, tenemos conferencistas de muchas partes del mundo, de España y de América Latina.

CL: Te pregunto algo sobre el seminario. ¿Qué formación previa hay que tener y qué experiencia previa? Vos mencionabas que era multidisciplinaria.

NC: Sí. Fundamentalmente, nosotros tenemos una solicitud de admisión para este seminario, porque obviamente nos reunimos los profesionales senior en esta actividad, profesionales que ya tenemos una trayectoria, que venimos desarrollando la práctica profesional de la consultoría desde los distintos países en los que estamos, y muchas veces transfronterizos, porque muchos de los que están como CFC y otros que también nos visitan en este seminario, atendemos a clientes desde distintas fronteras, desde Argentina estoy atendiendo a clientes de Ecuador, de Paraguay.

CL: Pero digo, la formación, pueden ser abogados, contadores…

NC: Abogados, psicólogos, contadores, administradores, hay ingenieros también, hay muchas profesiones, están aquellos que vienen más del área de los recursos humanos, aquellos que vienen más del área del patrimonio y de las finanzas. Pero todos hacemos a la construcción… sabemos desde la complejidad con la que tenemos que atender a las familias empresarias y es un abordaje sistémico, muy integrado. Y son procesos en los cuales uno les acompaña muchas veces otros profesionales aliados. Con lo cual todos, en esto de la admisión, muchas veces hay profesionales que no son expertos o no hacen la consultoría de la empresa familiar al 100% de su labor profesional, pero cuando muchas veces son convocados por estos profesionales expertos, como CFC… por ejemplo, un profesional del área de los seguros. Entonces, cuando vos le decís a un colega “te hago aliado, una alianza para que me acompañes con un cliente”, tiene que estar muy receptivo de qué es lo que se está moviendo y cómo se está haciendo el enfoque de abordaje en estos procesos. Por eso muchas veces admitimos a otros, a profesionales que no son 100% del tiempo profesionales de procesos de consultoría de empresa familiar, pero sí importante que estén aliados porque ya tienen trayectoria en eso.

CL: Como para ir cerrando Natalia, del lado de los clientes, ¿ya está empezando a tener recepción esta certificación y esta validación?

NC: Sí. Realmente estamos viendo desde la ONG el crecimiento y la referencia. Nosotros estamos cumpliendo una asociación referente a nivel nacional e internacional, con un posicionamiento en lo profesional, en lo académico y en lo social, por esto que también hablábamos antes de políticas públicas. Sobre nuestras alianzas son: hoy tenemos más de cuarenta universidades públicas y privadas con las que tenemos alianzas, y nuestros profesionales que están en todos estos ámbitos de la actividad profesional, de la academia, involucrados en las políticas públicas, obviamente que tienen todo este apoyo. La sociedad va recibiendo ese mensaje. Y afortunadamente son más las familias empresarias que hoy día acuden y consultan por profesionales calificados.

CL: Perfecto. Bueno Natalia, muchísimas gracias por tu participación.

NC: Gracias a ustedes. Y felicitaciones por el programa. La verdad que Empresa y familia: modelo para armar es algo muy importante y nosotros lo apoyamos desde la asociación, porque hay que difundir, no tiene que quedar ninguna familia empresaria sin el conocimiento, sin estar atenta a todo este importante conocimiento e información que se transmite en vuestro programa. Así que muchísimas gracias.

CL: Muchas gracias. Completamente. Y como mencionaba antes Liliana Hers, que está acá acompañándonos, hay tanto valor involucrado en estas decisiones, valor económico y valor afectivo, que es muy importante incorporarlo en el mapa y tener muy claro este factor.

NC: Así que, bueno, en hora buena, felicitaciones a todos, muchas gracias. Saludos especiales a Liliana y a Leonardo que, bueno, un gusto trabajar con ustedes y estar en contacto.

LH: Igualmente Nati, un gusto.

CL: Muchas gracias a vos Natalia, y, por supuesto, vamos a convocarte muchas veces más adelante, en tu carácter de titular de IADEF y del ILAEF, para seguir estos avances en seminario, en el certificado y en el proyecto de ley de protocolo familiar.

NC: Excelente. Bueno, muchas gracias y nos vemos pronto entonces. Hasta Luego.

LG: Gracias Nati.

(Música)

CL: Bueno, muy interesante la conversación con Natalia, ¿verdad Leonardo, Liliana?

LH: Sí.

LG: Sí. Hoy empezamos por la planificación sucesoria, seguimos por las donaciones, seguimos por el sistema societario mundial y luego pasamos a hablar de lo institucional, el IADEL, el ILAEF, los proyectos, el consultor de empresa familiar certificado, y el seminario del mes de marzo. Todo lo cual hace a una movida que tiene que ver con poder prevenir, poder prever para vivir mejor.

CL: Completamente. Y creo que el aporte de valor que está haciendo el programa es creciente y va a ser cada vez más apreciado también.

LH: Es una linda propuesta.

CL: Mil gracias Liliana por haberte acercado hasta acá.

LH: Gracias a ustedes por la invitación. Y repito que es una muy útil propuesta para difundir estos temas.

CL: Finalmente voy a dejar el WhatsApp para que nos podamos comunicar con nuestra audiencia, es el 1158574717. Ahí pueden dejar los mensajes que quieran para comunicarse con nosotros. Bueno, esto ha sido todo por hoy.

LG: Muchas gracias, hasta la próxima.

CL: Nos vemos el próximo sábado.