Claudia Castellanos: “El coaching de salud es una oportunidad para los empresarios que cuidan mucho a su empresa, sus finanzas y su familia, pero no han invertido lo suficiente en su propio bienestar”

29° programa de 2021 de “Empresa y Familia – Modelo para armar”, conducido por Leonardo Glikin y Carlos Liascovich. En esta parte, la experta Claudia Castellanos, de Latincoaching, desarrolla su experiencia en el servicio de coaching de salud y bienestar, dirigido tanto a equipos de trabajo como a individuos.

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CL: Bien. Segunda parte Leonardo de Empresa y Familia: modelo para armar. Recién escuchábamos el tema “Buena salud”, por el grupo de blues argentino 29 caminos, que además de ser un muy buen blues, nos deja el paso abierto para nuestra siguiente entrevistada, que es Claudia Castellanos.

LG: Exactamente. Claudia, un gusto tenerte con nosotros, buenos días, bienvenida.

Claudia Castellanos: Hola. ¿Cómo están?

CL: Muy agradecidos porque estés acá y muy entusiasmados. Justamente el tema que pasamos recién, “Buena salud”, está muy vinculado con tu actividad, que es básicamente una actividad de coaching, y que sos realmente una referente en el mundo del coaching en la Argentina. Y nos gustaría, en primer lugar, que nos expliques a los que conocemos poco, o mal, del tema coaching, de qué se trata.

LG: Y dejamos entonces la intriga de por qué esto tiene que ver con la salud.

CL: Exactamente, para la segunda parte de la explicación.

CC: Ok. Bueno, muchas gracias por esta introducción. Sí, a veces digo que soy una coach vieja, porque empecé con esta metodología en el año 99, y hoy sabemos que está muy de moda ¿no? Y conversábamos hace poco también con otros colegas que hoy incluso se utiliza el nombre coaching para otras cosas que incluso no son coaching, así que merece una aclaración. En términos simples, yo lo defino al coaching como una metodología de trabajo que lo que busca es ayudarnos a aumentar o expandir nuestra capacidad de acción para lograr algunos resultados. Es decir que siempre que hablemos de coaching, o de un buen coaching, tenemos que pensar en resultados, en acciones que nos van a llevar a esos resultados y, por supuesto, también una nueva mentalidad, muy probablemente, porque a veces no usamos todas las capacidades o recursos que tenemos porque la perspectiva desde la cual nos planteamos nuestros desafíos tal vez no es lo suficientemente completa o abarcadora. Entonces ahí es donde también los coaches buscamos cuestionar bastante algunas creencias o modelos mentales, sobre todo cuando vemos que pueden ser limitantes o podrían ser más ricos. ¿Y qué relación tiene esto con la salud? En verdad el coaching se aplica en múltiples ámbitos, disciplinas, en distintos espacios de nuestra vida. Habrán escuchado hablar del coaching deportivo, coaching empresarial, coaching de vida, y, por supuesto, en salud y bienestar la metodología es básicamente la misma, solo que nos planteamos mejoras o cambios que tienen que ver con aumentar nuestra vitalidad, sentirnos más saludables, cambiar algunos indicadores de nuestra salud a través de cambiar ciertos hábitos, por ejemplo, y mejorar en todo lo que tiene que ver con todas las dimensiones del bienestar. En este sentido a mí me gusta mucho trabajar con un modelo de medicina integrativa, de base, que plantea la salud y el bienestar con una mirada muy amplia, no solamente a nivel físico, sino también mental, emocional y social. Así que consideramos que una persona saludable es aquella que está equilibrada en todas estas dimensiones. Déjenme saber si fui clara.

LG: Sí, clarísima. Y contanos un poquito en la práctica. O sea, un empresario, por ejemplo, quiere profundizar en el tema del coaching de salud, ¿cómo es el abordaje? ¿Cómo llega a vos y cómo ocurre de alguna manera la evolución hacia un servicio específico?

CC: En general hay dos espacios de oportunidad. En muchos casos es individual. Hay empresarios que se dan cuenta de que cuidan mucho su empresa, sus finanzas, a su familia, a los demás, pero se dan cuenta de que no han invertido lo suficiente en su propio bienestar. A veces, lamentablemente, eso sucede cuando ya la falta de salud nos ha dado alguna señal, tenemos algún síntoma, alguna enfermedad, algo que el medico nos ha indicado cambiar. Entonces en ese caso es un trabajo individual. Por supuesto el coach no necesita ser un médico, sino más bien un especialista en cambio de hábitos, en el aprendizaje que se necesita para atravesar todo ese proceso de manera tal que los cambios sean duraderos y no haya recaída, y las personas vayan siendo cada vez más exitosas, de una manera autónoma, en construir su propia salud. Y luego también hacemos un programa que llamamos de bienestar corporativo, donde hay actividades planteadas para grupos, y donde siempre buscamos ese mismo esquema, primero ayudar a aumentar la conciencia de qué es el bienestar, qué es la salud, sobre todo hoy, qué aspectos son los que me impactan. Piensen que, sobre todo en un contexto como el que estamos atravesando, todos estamos mucho más sensibles a conectar con nuestra propia salud y bienestar. Pero muchas veces no sabemos cómo cuidarnos, tal vez heredamos hábitos que no son los que nos ayudan a ir por un buen camino. Así que en ese caso también lo que hacemos es trabajar con plantear objetivos en distintas dimensiones de la salud. Por ejemplo, obviamente las típicas son nutrición, actividad física, descanso, hidratación suficiente. Pero también el área de nuestras relaciones interpersonales, que impacta mucho en nuestra experiencia de bienestar, nuestra conexión con el contexto, los ambientes en los que pasamos más tiempos, si son naturales, si son artificiales, qué impacto recibe mi sistema nervioso por estar expuesto a todos esos estímulos todo el tiempo y cómo me condicionan. También mi conexión cuerpo-mente, cuánto me permito afectar por situaciones estresoras, o cuánto puedo estar en control de mi mente, de mis emociones. También el área de desarrollo personal y espiritualidad, qué tan conforme estoy con la persona que estoy siendo y con quién querría ser en mi vida, en mi profesión, en mi labor. Así que hay varios aspectos en los cuales podemos ir creciendo en nuestra experiencia de bienestar, y, como decía, se puede trabajar a nivel individual o con equipos proponiendo algunas actividades que tengan que ver con ir generando buenas prácticas, buenas acciones que vayan ayudando a las personas a tener más recursos acerca de cómo puedo ser más saludable o tener más bienestar.

CL: Claudia, recién surgió medio de costado la situación en la que los empresarios ya sufren algún aviso, algún problema de salud importante, y ahí acuden a una consulta más firme, más orientadora. Pero antes de llegar a ese extremo, ¿qué  debe mirar un empresario respecto de sí mismo y respecto de su equipo como síntomas previos o como datos que le pueden estar indicando que, sin haber todavía declarado un problema de salud, sería buena una intervención como la tuya?

CC: El coaching también tiene dos grandes áreas de oportunidad. Por un lado, está todo lo relacionado con la prevención o promoción de la salud. Y luego sí estaría el acompañamiento a aquellas personas que ya tienen alguna condición de salud, que por algún motivo hay que cuidar en especial. Así que idealmente yo lo que digo es que todos nos deberíamos orientar a la promoción y a la prevención. ¿Qué implica esto? Conocer según mi edad, mi sexo, mi estilo de vida, cuáles serían aquellos chequeos preventivos necesarios, qué sería útil que yo conozca. De hecho, muchas empresas tienen también algún medico laboral, algún asesor, a veces suelen contratar nutricionistas, por ejemplo, o algún profesional de la salud para que haga algunas intervenciones. En ese caso lo interesante es siempre tener buena información acerca de cuáles son esos indicadores de salud que es importante vigilar, aun cuando no tengamos ninguna enfermedad, ningún síntoma. Y luego, con respecto a este contexto en particular, yo creo que, en mayor o menor medida, a todos nos ha afectado, así que debemos estar atentos a esas señales. Típicamente en un niño nos damos cuenta de que hay algo que no funciona bien, y un termómetro puede ser el rendimiento escolar. En el trabajo también, puede ser el rendimiento, algunos cambios a nivel emocional, de carácter, muchas veces las personas empiezan a manifestar mucho más cansancio. Un poco creo que todos ya estamos identificando los signos de un estrés no tan bien gestionado.

LG: Claro, ayer leí algo que decía, “hay veces que flaqueo, pero la mayor parte de las veces engordeo”, que es totalmente aplicable. (risas)

CC: Sí, tal cual. Bueno, el área de nutrición es una de las que, a veces, más mitos tiene o encierra, y muchos, los que no somos ya millennials, tal vez heredamos muchas formas de alimentarnos que hoy por hoy se sabe que no son las que más nos garantizan una buena nutrición.

CL: En nuestra charla anterior, para preparar esta entrevista, vos insistías bastante en un aspecto que tiene que ver con el ambiente en el que trabajamos, que muchas veces estamos desatentos o no le damos la relevancia que realmente tiene.

CC: Exacto, así es. Hoy decía que es importante prestar atención al contexto. Porque todo el tiempo nos está impactando en nuestro sistema nervioso, a pesar de que no seamos conscientes de eso. Si, por ejemplo, un ambiente que está súper desordenado, mal iluminado, mal aireado, donde fácilmente, con entrar ahí, nos damos cuenta que no hay una organización, todo eso nos va a estar impactando, aumentando nuestro nivel de estrés o de ansiedad, a pesar de que no nos demos cuenta. Por el contrario, si cuidamos nuestros entornos, ahí vamos a recibir un impacto mucho más positivo. Lo mismo sucede con garantizarnos a diario, por ejemplo, unos minutos de exposición a la luz natural, al sol, conectar con algún espacio verde, porque lo necesitamos biológicamente, nuestra biología nos pide eso. Lo mismo que buscar algún momento, o algún lugar especial, donde puedo respirar mejor, conectarme conmigo mismo, con algún momento de relajación. Así que el área de diseño del contexto es súper importante.

CL: Y en eso también el coaching de salud puede intervenir.

CC: Sí. Hay un modelo que yo les compartía anteriormente, que lo toma justamente como una de las áreas de bienestar. Seria nuestra conexión con el contexto, con los ambientes en los que, sobre todo, pasamos la mayor parte del tiempo. A veces son ambientes artificiales, la mayor parte de ellos, así que hay muchas posibilidades de cuidarlo, sabiendo que va a tener un impacto en mí.

LG: ¿Y cómo interactúa este coaching de salud con el otro coaching, con el coaching empresarial?

CC: No estoy segura de si entiendo bien la pregunta, Leo.

LG: Digo, el mismo cliente de coaching de salud, ¿es también cliente para las otras áreas de coaching que ustedes ofrecen?

CC: Sí, muchas veces sí, pero no necesariamente. Como decía, la metodología es similar, en el caso de coaching empresarial, como puede ser, bueno, en este caso de empresas de familias, o pymes, o incluso empresas grandes, los objetivos son diferentes, tal vez se plantean metas que tienen que ver con llevar a un equipo a ser más productivo, a tener un alto rendimiento en determinadas competencias, o a un ejecutivo en particular, ayudarlo a hacer una transición hacia una posición de liderazgo o de mayor complejidad en sus responsabilidades. Y en todos los casos, para mí, las claves de un buen coaching tienen que ver, como decía antes, con tener un muy buen foco en los resultados… a nosotros nos gusta mucho hacer un buen relevamiento de la situación actual, de la situación deseada, y, en esa brecha que separa ambas situaciones, poder trazar un plan que se diseña junto con el cliente. Y una buena práctica ahí tiene que ver con que ese plan esté basado en la medición de resultados. Aun cuando se trate de aspectos que por ahí pensamos que son soft, como el desarrollo de algunas competencias. Aun así, una de las claves es que los coaches podamos mostrar esos resultados.

LG: Y eso es por el estímulo que genera para seguir adelante. ¿Es así?

CC: Sí, por un lado eso, y porque también es una profesión en la cual el servicio puede llegar a ser intangible. Así que por eso de verdad le damos mucha importancia a poder visibilizar los avances, los resultados, para ver cuándo es más o menos efectivo.

CL: Respecto del coaching individual y el coaching de equipo, porque también se puede intervenir desde el equipo, ¿verdad?

CC: Tal cual.

CL: ¿Cuáles serían las diferencias de aproximación? Digamos, ¿primero se recurre a lo individual y recién, una vez que cada uno de los integrantes del equipo tuvieron coaching individual, se hace el coaching de equipo, o es independiente una cosa de la otra?

CC: No necesariamente hay una forma. Es habitual que, en un equipo que recibe coaching, tal vez algunos miembros también tienen algún proceso individual. En general tiene sentido hacer un coaching de equipo cuando las habilidades que están en juego a ser desarrolladas tienen que ver justamente con esas habilidades sociales. Cómo el equipo interactúa, qué tan bien se comunican, cuánto se escuchan, qué tan buenos son negociando, llegando a acuerdos, primando los objetivos del equipo por sobre los individuales… Así que puede ocurrir que tengamos un equipo que tenga una muy buena performance a nivel individual, pero necesitamos que puedan trabajar muy bien juntos para poder lograr ciertos resultados. Y ahí es donde el coaching de equipo tiene más sentido, y ahí se trabaja con todos, con el equipo como si fuera una unidad. En el coaching empresarial, siempre los coaches trabajamos en dos niveles. Por un lado, con lo que está sucediendo con las personas en su coordinación de acciones diarias, para llevar adelante la gestión, y por otra parte hay una mirada que es más sistémica, que tiene que ver con analizar otros aspectos, más de la cultura o de cómo se comportan ellos como parte de un sistema que son. Un equipo siempre podemos verlo como un sistema, y a partir de ahí ver cómo se dan esas fuerzas, ayudarlos a ellos mismos a verlo, qué es lo que se está jugando ahí, para, con esa perspectiva ampliada, poder tomar tal vez otras decisiones.

CL: Al principio de la conversación vos decías que hay gente que se postula como experto en coaching, pero que no hace coaching. ¿Cómo puede alguien elegir o cuál es el proceso de certificación que puede tener un coaching para realmente postularse como tal o presentarse como tal?

CC: Bueno, hoy por hoy mínimamente un coach profesional tiene que haber pasado por una formación de, por lo menos, nueve meses o más, es decir, no haber hecho de pronto solamente una formación de un fin de semana. Yo, si tuviera que elegir un coach, lo que primero elegiría es cómo lleva adelante su vida, si me demuestra que todo lo aplica, que es más exitoso en lo que hace y no solo en lo que dice. Por otra parte, sí miraría su formación, más que nada con qué clientes ha trabajado, qué casos de éxito tiene. Yo soy de mirar mucho las horas de vuelo del profesional. Eso me interesa mucho porque sé que hay también algunas asociaciones que certifican coaches, pero tampoco nos sirve mucho un coach muy formado desde las teorías o algunas prácticas, pero que, de pronto, no haya transitado nunca una empresa, que no haya trabajado en una compañía, si es que lo queremos para eso. Así que yo miro un poco todo ese conjunto de cosas. Y ahí creo que hay varios criterios para hacer una buena elección. Y por supuesto después siempre va a estar qué tan cómodos o a gusto nos sentimos trabajando con ese profesional.

CL: Una cuestión más, como para ir cerrando. Vos sos la CEO de una empresa de consultoría de coaching que es Latincoaching, ¿verdad?

CC: Así es.

CL: El nombre, más allá de identificar por región, ¿hay algún tipo de vínculo entre las características nacionales o regionales y el tipo de coaching que se requiere o el tipo de sensibilidad que se demanda?

CC: Ese nombre lo pusimos con una idea de proyección, de expansión en la región, yo también por el hecho de que nos sentimos muy cómodos con el idioma español, así que nuestro público es ibérico pero también latinoamericano, y principalmente argentino también. No necesariamente con los orígenes o escuelas de coaching, porque aquí, en el cono sur, te diría que el 95 o 98% de los coaches, son coaches ontológicos, que es una orientación que surgió  en Chile, de la mano de Flores, Echeverría, Olaya, y que se expandió  mucho a la Argentina y región latina. Pero luego tenemos la escuela humanista que surge en Europa, y también la escuela americana. Yo me he formado en todos los modelos y honestamente, para el coaching empresarial, me gusta más el modelo americano que solamente el modelo ontológico, porque nos ayuda a tener un buen sistema con el cual podemos ir monitoreando un proceso de desarrollo en el marco del coaching. Así que todas las escuelas tienen sus ventajas y sus valores agregados.

CL: Está claro. Bien, Claudia, creo que ha sido un panorama completo, y me parece que como para una aproximación y una selección de las prioridades a mirar cuando uno elige un servicio de coaching es valioso, ¿verdad Leonardo?

LG: Sí. Faltaría que nos cuentes cómo es posible contactarte.

CC: Bueno, muchas gracias. Puede ser a través del sitio, www.latincoaching.com, también nos encuentran en LinkedIn con este nombre, Latincoaching, o en redes sociales. Así que esas son las formas más directas.

LG: Bueno, fantástico. Muchas gracias y seguramente en otro momento vamos a volver a invitarte.

CC: Bueno, muchas gracias a ustedes, ha sido un gusto. Que tengan buen día.

CL: Igualmente, buen día.

LG: Gracias, buen día.

CL: Estuvimos conversando con Claudia Castellanos, que es la CEO de Latincoaching. Bueno, Leonardo, ya hemos llegado al fin de una nueva emisión de “Empresa y Familia: modelo para armar”. Y creo que nos quedan los datos de contacto.

LG: Efectivamente. Nos pueden ubicar por nuestros nombres en Spotify, o sea, Carlos Liascovich, Leonardo Glikin. También nos pueden visitar en www.empresayfamiliaradio.com, donde pueden encontrar los programas anteriores, nos encuentran también en Facebook y en Instagram, y sino por WhatsApp, el +54911 6666-7519.

CL: Fantástico. Y los jueves también está la posibilidad de escuchar tus columnas también acá, por radio Perfil.

LG: Efectivamente, jueves a las tres de la tarde.

CL: Fantástico. Bueno Leonardo, nos queda solamente despedirnos y reencontrarnos con nuestra audiencia el próximo sábado a las nueve de la mañana.

LG: Hasta entonces para todos.

CL: Gracias.