7mo programa de 2021 de “Empresa y Familia – Modelo para armar”, conducido por Leonardo Glikin y Carlos Liascovich. Con una entrevista a Víctor Sarmiento, un destacado empresario y dirigente gremial empresarial en la provincia de Santa Fe, más una detallada exposición de Leonardo Glikin sobre las diferentes aristas de la relación fraterna dentro de las empresas de familia.

Víctor Sarmiento, un destacado empresario y dirigente gremial empresarial en la provincia de Santa Fe.

PGM 07 – Empresa y Familia: Modelo para armar

Carlos Liascovich: Una nueva emisión, Leonardo Glikin, de Empresa y familia: modelo para armar.

Leonardo Glikin: Hola Carlos, buen día.

CL: Buen día y, por supuesto, como siempre, escuchamos tus palabras Leonardo.

LG: Bueno, hoy el título es “que el dinero no divida a la familia”. “En esta familia de plata no se habla, porque cada vez que el dinero estuvo en el medio, hubo peleas y separación”. Este es el sentir de muchas familias que, en una generación o en otra, han sufrido divisiones y sufrimientos por diferencias económicas. La creencia asociada es que, si aparece una diferencia de intereses entre los miembros de la familia, no va a ser posible sobreponerse a ella, sino que por ser tan dominante el poder de lo económico, los vínculos familiares quedaran irremediablemente afectados. La conclusión de ese concepto es que en la práctica es necesario evitar cualquier intercambio de dinero entre integrantes de la familia, sean compraventas, préstamos, o incluso el abordaje de negocios en común. Para sostener esa creencia es imprescindible esquivar los casos que, en definitiva, todos conocemos de empresas de familia o de patrimonios familiares que se desarrollan exitosamente a lo largo de las generaciones. Pero al mismo tiempo, quienes piensan de esta manera, tienen muchas oportunidades para ratificar su punto de vista, ya que cada uno de nosotros conoce historias de familias divididas por una herencia o por un mal negocio. Y pregunto, ¿es realmente el dinero el que divide a la familia o podemos pensar que los intereses económicos son el campo de batalla en el que los miembros de la familia expresan sus diferencias que existían desde antes y por otros motivos, que nada tienen con el dinero? Identificamos tres grandes fuentes de conflicto donde el dinero está presente. La pelea patrimonial, por ejemplo, por las herencias; las sociedades fallidas; los malos negocios encarados con familiares. Vamos a pensar primero en la pelea patrimonial. Si analizamos el desarrollo de los litigios familiares de larga duración, es posible identificar antes del enfrentamiento económico, e incluso a veces en un tiempo remoto, un resquebrajamiento de la relación personal que lleva a que en una etapa posterior cada uno defienda sus intereses de manera implacable. Naturalmente, cuando ya el vínculo está afectado y lo único que queda es la defensa de los propios intereses, la manera de actuar de cada uno no es propia del ámbito y el afecto familiar, por el contrario, sale a relucir la codicia y muchas el ánimo de pelea, de venganza de cada uno de los involucrados. Una actitud dura de parte de los litigantes suele llevar a que la otra parte adopte una reacción en espejo, lo que ahonda las diferencias hasta tornarlas inmanejables. Podríamos sostener, sin riesgo a equivocarnos, que en estos penosos casos los miembros de la familia ya estaban divididos entre sí, y la cuestión económica ha sido el campo de batalla para expresar esta división. El segundo caso que dábamos era el de las sociedades fallidas. En esos casos se separan de mala manera luego de haber intentado un negocio juntos. Es probable que hayan antepuesto, en el momento de origen del negocio y de la sociedad, su entusiasmo, su optimismo y la necesidad de acompañamiento frente a las características reales del socio. Los socios suelen separarse por la manifestación de rasgos que ya estaban presentes en las conductas de cada uno en la etapa anterior y no por actitudes sobrevinientes y totalmente imprevisibles. Ocurre que las mismas características que en una etapa se pueden ver como totalmente tolerables y hasta valiosas, o pintorescas, en otra etapa de la sociedad se tornan insoportables, y llevan a la ruptura de mala manera. Y el tercer caso son los malos negocios, que es la otra fuente de enfrentamiento importante. Y en estos casos un integrante de la familia invita a otro u otros a participar en un negocio infalible, que luego falla. A partir de ese momento todos son reproches y, quizás, el pedido de que el que llevó el mal negocio a la familia se haga cargo de las pérdidas. Posiblemente se traten de negocios que los perjudicados jamás habrían intentado con terceros y en los que la confianza familiar ocupó un importante espacio en la toma de decisión de participar. En estos casos, en definitiva, no se trataría de que el dinero divide a la familia, sino que algún miembro de la familia habría abusado y malversado la confianza de los otros. Entonces, la gran pregunta: ¿se pueden evitar los conflictos por dinero en la familia? El ejemplo de tantas empresas de familia exitosas nos da una pauta de que los conflictos por dinero en la familia se pueden evitar, y que se puede tomar a la familia como una fortaleza con la que se cuenta, justamente, para hacer dinero o consolidar un patrimonio. Por ello es necesario revisar si entre todos los miembros de la familia existe una fuerte conciencia de lo que significa la unidad familiar como un valor compartido. Esto significa aceptar que la unidad familiar no es una realidad natural que forma parte del aire sin ningún esfuerzo de nuestra parte, sino que es necesario construirla día a día, a través de diferentes acciones. Y estas acciones las podemos resumir en interesarse por lo que importa a los otros miembros de la familia; respetar las elecciones de amistad, de pareja o de forma de vida de cada uno; estar disponible para colaborar frente a las necesidades del otro; participar de las celebraciones familiares; tomar a la confianza dad y recibida como un don, como una oportunidad. Si los miembros de la familia comparten la conciencia respecto de lo que significa la unidad familiar, y esta no es una declamación, sino un valor, con una significación practica y tangible, hay mayores posibilidades de detectar a tiempo las posibles fuentes de conflicto y trabajar entre todos para poder superarlas y, finalmente, que el dinero no divida a la familia.

CL: Muy bueno Leonardo, muy significativo y creo que muy valioso para todos los que nos están escuchando. Y tenemos ya en línea a nuestro primer entrevistado de hoy. Leonardo…

LG: Sí, quiero presentarlo yo. Es un gran amigo por un lado, pero voy a decir qué es lo que me inspiró a convocarlo. Yo estaba en Esperanza, una ciudad muy laboriosa de la provincia de Santa Fe, donde hay una radio y esta radio estaba, por un lado, transmitiendo el programa, pero también estaba con parlantes a la calle, y yo estaba cerca de la plaza y escuché una voz, la voz me resultó familiar. Pero luego no me quedé en la voz, me quedé en los conceptos, me quedé en la pasión, me quedé en la profundidad, la energía y las ganas de convocar de quien estaba hablando. Bueno, me fui a comer y cuando salí del restaurant me encontré con el dueño de esa voz, que era nuestro invitado de hoy, Víctor Sarmiento. 

Víctor Sarmiento: Hola, buen día Leonardo.

LG: ¿Qué tal Víctor? Qué gusto saludarte.

VS: La verdad que para mí es un gusto que me estés llamando y poder mínimamente, de este lado, colaborar con esta actividad que vos hacés, que es tan importante como sostener y asesorar lo que significa llevar adelante una empresa familiar.

CL: Buenos días Víctor, Carlos Liascovich aquí.

VS: Hola Carlos, muchas gracias también por darme la oportunidad de expresarme.

CL: Igualmente. Víctor es un empresario industrial, de la ciudad de Esperanza, en Santa Fe, del rubro metalúrgico. Y con algunas cualidades que nos interesa mucho explorar en el día de hoy, Leonardo, por dos grandes vertientes, podemos llamarlo así. Por un lado, porque Víctor Sarmiento tiene una intensa actividad gremial empresaria, que es una actividad con muchas aristas y muchas cosas para conversar y conocer. Y la segunda cuestión que nos atrae de Víctor es su profunda fe religiosa, que no es algo que en general se explicite o que se dé a conocer demasiado entre los empresarios, pero que Víctor sostiene con razones muy validas y creemos que útiles para el resto de los empresarios. ¿Empezamos por la cuestión gremial empresaria Víctor?

VS: Bueno, cómo no.

CL: ¿Cómo salir de la etiqueta de la rosca, de la conveniencia pequeña, de la ventajita, cuando se habla de un dirigente gremial empresario?

VS: Bueno, en primer lugar, yo creo que para llegar a sentir ese fuego de la participación gremial hay que tener… esto es un camino, y el camino arranca como el hecho de ser dirigente, que no es nada más ni nada menos que ser un dirigente, y la palabra dirigente engloba muchas realidades, gremial empresario es una. Yo empecé siendo un dirigente cristiano, trabajando por aquellos que menos tenían, y también, al mismo tiempo, como un emprendedor, iniciando mi actividad industrial diría yo, porque también ese concepto es… esto es una industria, y para mí aquel botija que toma tres ovillos y construye un pullover ya es una pyme industrial. Empecé así y después, Monseñor Zazpe, que fue un gran dirigente de la republica Argentina en la iglesia, un día me instó a que el cristiano tenía que están en los lugares donde el evangelio resbala, me decía él, y evidentemente comencé a desandar un camino como dirigente político, candidato a concejal en mi ciudad, no pudimos entrar porque era un partido muy joven. Bueno, resumiendo, después el camino también me fue llevando a entender que esa dirigencia, dentro de un concepto muy fuerte que yo sostente, tenia que estar en aquellos lugares donde costaba más hacer un equilibrio. Y hoy, después de un largo tiempo recorrido, un camino recorrido me toca simplemente un nombre nomás, porque si no fuera por el trabajo en equipo, y equilibrado, equitativo, hoy me toca dirigir la relación industrial de la provincia de Santa Fe, con un concepto muy valido y muy claro, hacer entender que en la mesa podemos estar todos sentados y no significa nada la billetera que cada uno tenga, sino que lo que uno intenta es tener la fortaleza de pensamiento del dirigente, que tiene que ir mucho más allá de una forma personal de pensamiento individual.

CL: Supongo que la actividad gremial empresaria le demanda mucho tiempo en su agenda y además una gran necesidad de articular y de disponer de paciencia y capacidad de mediación. ¿Esto se va desarrollando, se nace con eso? 

VS: Yo creo que, como en toda profesión, como en toda actividad, uno va aprendiendo y va desarrollando la forma de ponerlo en práctica, pero lo que sí está claro es el concepto y el criterio, en definitiva, el resultado siempre tiene que ser positivo. Es verdad, yo destino gran parte de mi tiempo de trabajo a esta militancia gremial porque considero y estoy convencido de que, en ese equilibrio que vos decís y en esa articulación, uno tiene que estar también… así como los trabajadores tienen los gremiales que defienden los derechos de los trabajadores, nosotros tenemos que también estar trabajando en una articulación con el sector publico para defender y, por lo menos, coordinar y acordar las futuras decisiones del sector político que no vayan en detrimento de los sectores industriales y productivos, sino que hay que coincidir en cuáles son las políticas publicas si queremos tener un país más distributivo, un país más equilibrado, un país más justo en definitiva. Y evidentemente esto se roza con la política, porque depende de los modelos con los cuales uno se siente a conversar. Los modelos anteriores, o por lo menos el ultimo, no tenia un criterio, un concepto de industrialismo, al menos es mi visión, privilegiando más el beneficio de los sectores financieros y económicos que el sector industrial.

LG: Alguna vez, Víctor, vos me comentaste de un proyecto tuyo, que era el proyecto del primer galpón. Me gustaría que lo cuentes. 

VS: En realidad fue un proyecto compartido, vos sabés que nosotros trabajamos mucho en equipo acá en la región. Y de una charla de un compañero de trabajo de Rafaela, surgió la idea esta que significaba, así como el banco Hipotecario tenía líneas de crédito para la primera vivienda de un empleado, de un trabajador, o de una persona que no tuviera la posibilidad de tener su vivienda, se nos ocurrió con fortaleza plantear, por qué no, la misma situación para aquel que desarrolle su actividad y necesite comprar su primer galpón. Bueno, lo militamos, y ahí está el fervor y la pasión, y pudimos llegar a una reunión de la Unión Industrial Argentina, donde ese día estaba la ex presidenta Kirchner, y yo le dije a Diego Turco, de Rafaela, “tenemos que tener los cinco minutos de gloria”. Y uno, estratégicamente, habiendo visto tantas situaciones, nos fuimos a un lugar donde probablemente podía estar pasando, así fue, se nos dio, también ahí creo que no es la decisión de uno sino que para mí, desde mi criterio, ahí hay una ayuda de dios evidentemente, que nos puso en ese lugar, y en esos cinco minutos le dejamos la carpeta, mientras iba caminando con sus guardaespaldas, le explicamos cuál era el proyecto. A la semana nos llaman de la privada, y al año eso se transforma en un proyecto aprobado por las cámaras para que aquel que comience sus actividades y necesite su primer galpón, tenga una línea de crédito con una tasa muy blanca, y tenia un plazo de gracia y un plazo de pago muy largo. Con lo cual ahí es donde creo que vale el trabajo, la militancia, el esfuerzo, porque un proyecto nacido en una región muy pequeña terminó distribuyéndose para toda la república Argentina.

LG: Mis felicitaciones por eso.

VS: La verdad que sí, pero… a ver, vos sabés Leonardo que nosotros solo podemos tener la idea, pero después necesitás articular un montón de situaciones y para eso necesitás gente. Y este es también un poco el camino que uno lleva, tratar de pasar la posta a los jóvenes, que cuesta cada vez mas, porque hoy la forma de pensamiento de los jóvenes, sin desmerecerlo, y yo soy muy confiado en que tenemos que depositar en manos de los jóvenes el futuro de nuestro país, porque ya medio que estamos de vuelta nosotros… ahí es donde tiene que, me parece, también el dirigente gremial prepara a aquel que venga a agarrar la posta, así como una carrera de posta, se van pasando y son cuatro o cinco los que compiten, cuando uno arma un proyecto o tiene un desarrollo, también tiene que tener gente que te reemplace.

CL: Respecto del legado, en el gremialismo empresario, digamos, en la Asociación Industrial de Santa Fe, ¿están preparando ya los relevos para esto?

-Es el camino. Nosotros hemos desarrollado en la federación… la federación es una entidad de segundo grado que tiene a las de primer grado contenidas adentro. Ahí tenemos centros comerciales, industriales de la provincia y el objetivo es… mi palabra siempre es generosidad para federalizar. Porque nosotros estamos muy cómodos en la región centro, porque tenemos energía, porque tenemos gas, porque tenemos lo que queramos, pero la provincia de Santa Fe es grande como Italia, y en el norte del norte más extenso de nuestra provincia no hay conectividad, no hay energía, no hay gas. Entonces nosotros, al menos desde mi posición, creo que hay que trabajar para eso, y ahí es donde me parece que es el gancho para hacerles comprender a los jóvenes, que su participación también depende de la existencia del camino futuro de la federación. Y estamos con, por ejemplo, nosotros tenemos un sector de trabajo o una comisión que se llama FISFE joven, La FISFE joven la está integrando la Unión Industrial Argentina joven, tenemos representantes de ahí. Entonces, bueno, al joven tenés que darle trabajo para que se sienta entusiasmado, y tenés que darle espacio y tenés que darle lugar, si al chico los vas a convocar solamente para que preste el nombre nadie va a trabajar. Entonces sí estamos trabajando concretamente en ir buscando aquellas cosas que nos relegan.

CL: ¿Y qué le aconsejarías a un empresario que tiene cierta inclinación a trabajar en el gremialismo empresarial y no se está decidiendo? ¿Qué situación o qué recomendación le darías?

-Yo creo que no es… porque muchos te plantean, “no, porque dejo tiempo, gasto”, yo creo que es una inversión, yo creo que es defender, así como uno defiende un precio cuando va a comprar un material para desarrollar un equipo, esto es defender los derechos que a vos te tocan, o los que deberías tener a tu criterio, en una gremial que, a continuación de los trabajos que uno hace, después derrama hacia todos los sectores. Convencimiento, es decidirse, porque realmente no le está dando nada a nadie más que a su propia realidad, y esa propia realidad desarrolla un compartir en general. Y sobre todo que tiene que entender, aquel que está por decidirse, en que es una inversión a futuro, como la misma inversión que tendría que ser al momento de ir a visitar a un cliente, o de ir a ver un futuro trabajo. A mi me parece que pasa por ahí y, evidentemente, esto también tiene que tener algo de sentimiento desde el nacimiento, o por lo menos ir trabajándolo para entender de que esto es el mejor camino para defender los derechos de tu propia empresa, y a la vez estás defendiendo los propios derechos de tu familia.

CL: Está claro. Y como para ir cerrando, te traigo a la coyuntura. ¿Cómo estás evaluando esta situación actual de la pandemia y qué perspectivas ves para este año?

VS: La pandemia ha sido, para el sector industrial de la provincia de Santa Fe, que es lo que yo puedo ver en general y no escapa a la realidad del país, ha sido una situación muy difícil pero que ha traído muchos beneficios para varios sectores de la producción. Porque la gente ha cambiado su habito y su forma y ha comenzado a desplegar todos aquellos ahorros que pudieron tener por no salir de vacaciones, en compra de insumos, artículos, muebles. Y hemos tenido récord, en nuestra provincia, de venta de heladeras, televisores, de muebles, de colchones, de sommiers. Y hay sectores que la han pasado mucho más difícil, como el sector del gas y el petróleo, que actualmente sigue medio en stand by o en espera de arrancar más fuerte. Y creo que también lo que ha traído es un desarrollo de convencimiento entre todos que, volviendo a la palabra generosidad, cuando te toca vivir una situación tan difícil, ahí es donde vos tenés que comprender que, si no tenés la generosidad de escuchar al que tenés al lado, va a ser muy difícil que vos solo puedas salir. Y esto ha sido por sorpresa, para algunos bien, pero lo fundamental es que no ha puesto a trabajar a todos juntos, buscando una solución en conjunto, como los protocolos, que nos habíamos olvidado, como en compartir, como el estar cumpliendo cada uno de los pasos. Y tal es así que la industria ha sido la que menos contaminación o menos gente infectada ha tenido, porque ha sido al revés, se han respetado los protocolos, y por la falta de conciencia social, que ese es el mayor problema que yo estoy viendo, nos han metido el virus adentro de nosotros, pero no vivimos encerrados en un cubo. Después, el comportamiento social depende de aquellos que propiamente no hacen el comportamiento social que deben tener. 

CL: Está claro. Bueno Víctor, te agradecemos muchísimo tu participación en el programa y, por supuesto, te comprometemos para más adelante a volver a escucharte y a que aportes tu experiencia y tus conocimientos.

LG: En un par de programas va a venir gente de la federación joven de empresarios de la provincia de Buenos Aires, y seguramente va a ser una forma de hacer una contra punto generacional. Pero todos unidos en función de la productividad y en función de que las empresas puedan mantenerse y puedan estar cada vez mejor. Víctor, muchas gracias por tu participación.

VS: Muchas gracias a ustedes por darme la posibilidad y solamente, desde este lugarcito de la provincia de Santa Fe, poder haber animado a aquellos que escuchan y de haber podido colaborar con ustedes para ir mejorando cada día un poco más este bendito gran país, que todos queremos que sea mejor ¿no?

LG: Así es. Gracias Víctor, saludos a la familia.

VS: Un abrazo, saludos y felicitaciones por el programa, a los dos.

LG: Muchas gracias.

CL: Muchas gracias.

VS: Nos estamos viendo prontito.

CL: Gracias. Estuvimos conversando con Víctor Sarmiento, titular de Metalúrgica Sarmiento y presidente de la Federación Industrial de la provincia de Santa Fe.

 

(Música)

 

Bloque 2

 

CL: Bueno, en nuestro segundo bloque de este programa, Leonardo Glikin, quiero presentarte al próximo entrevistado.

LG: ¿Quién es?

CL: Es Leonardo Glikin.

LG: ¡Oh, my god! (Risas)

CL: Qué sorpresa. 

LG: Qué sorpresa, sí, sí.

CL: Pero, ¿por qué sos entrevistado en esta oportunidad? más allá de los editoriales y de, por supuesto, tu participación durante todo el programa y durante todas las entrevistas. Porque hoy el tema es tan especial y tan universal a la vez que amerita, justamente, reunir en media hora muchos conocimientos y experiencias tuyas al respecto. Y se trata nada menos que de los hermanos en la empresa familiar.

LG: Fantástico. Es un tema muy querido por mí. De hecho, yo empecé a dar charlas junto con mi querido psicólogo, Oscar Galfré, sobre este tema. Yo recuerdo la primera vez que convocamos a un taller sobre los hermanos en la empresa de familia y, cuando iban llegando los invitados, a algunos yo los conocía y sabía que claramente iban a pedir alguna referencia de nuestra historia. Entonces yo le pregunté a Oscar, “Oscar, ¿vos cuántos hermanos tenés?”, “no, yo soy hijo único”, me dice Oscar, y le digo “qué problema, porque yo también”, entonces alguien va a decir “y ustedes qué vienen a hablar del tema de hermanos”, entonces dije, bueno, vamos a sacar fortaleza de la debilidad. Entonces empezó la presentación y dije “nosotros somos las personas más indicadas para dirigir este taller, porque somos hijos únicos, por lo tanto, nos estamos ni con los mayores, ni con los del medio, ni con los menores, somos totalmente neutrales”. (risas)

CL: Está perfecto.

LG: Y esto me llevó, aparte de que estos talleres eran realmente muy interesantes, a profundizar en el tema y luego escribir “Los hermanos en la empresa de familia”, libro que actualmente está como E-book, y que agotó dos ediciones físicas y que, de alguna manera, hoy se convirtió en uno de mis temas dentro del programa ejecutivo dentro de la universidad Torcuato Di Tella.

CL: Claro. Digo, hay tantas aristas que podemos empezar con algunos conceptos si te parece, antes de llegar al tema hermanos, que tiene que ver con la diferencia entre igualdad, equidad, entre poder y autoridad. Digo, para empezar a, justamente, desentrañar qué otras cuestiones entran en juego.

LG: Claro, esto es como el precalentamiento.

CL: Exactamente.

LG: Antes de hablar de los hermanos pensemos en algunas cuestiones claves que tienen que ver muchas veces con los valores de una familia. Porque decía fundamentalmente el Código Civil de Vélez Sarsfield, priorizaba el concepto de igualdad en todo lo que era posible, y podemos definir a la igualdad como la equivalencia de derechos y obligaciones considerados en sí mismos, es decir, con abstracción de las circunstancias personales de sus destinatarios. Viene el nuevo código civil y comercial y de alguna manera toma algo que ya estaba en la jurisprudencia, que ya estaba en la reforma del código civil de 1968, que es el concepto de equidad. Y la equidad significa la equivalencia de derechos y obligaciones considerados en función histórica, social, económica, cultural, con un sentido ético de justicia. Es como si abriéramos las ventanas de la realidad y entonces tomáramos en cuenta esa realidad para darle a cada uno lo que más le corresponde en función de todo ese contexto.

CL: Exacto. Es como aquel famoso dicho, somos todos iguales, pero algunos parece que son más iguales que otros. Romper esta cuestión de que la igualdad no esté asociada con mantener los privilegios.

LG: Claro, exactamente, porque justamente la equidad lleva a tomar en cuenta, bueno, quién la pasó mal en la infancia y cómo lo podemos de alguna manera compensar, quién tiene alguna discapacidad, quién tiene algún problema en la vida, como, por ejemplo, a ver, tiene hijos, ha tenido un matrimonio conflictivo y tiene que quedarse cuidando a los hijos y no hay nadie que pase alimentos, entonces quizás requiere una atención especial, requiere un aporte diferente que, quizás, sus hermanos que están en una buena posición económica. 

CL: Seguimos desglosando un poco, y ya entrando en el tema hermanos… vos hacés referencia siempre a sentimientos negativos y sentimientos positivos que tiene esta cuestión fraternal. 

LG: Sí. Digamos que hay sentimientos negativos, como puede ser el sentimiento de exclusión, de desplazamiento, de rivalidad, celos, competencia, que de una forma o de otra tiene que ver con lo que implica que alguien, que hasta cierto momento había sido único, pasa a tener que compartir con algún otro. Pero al mismo tiempo hay sentimientos positivos, como el sentimiento de amor, de intimidad, solidaridad, lealtad, a veces, en un hermano menor, la posibilidad de tener un modelo de identificación. Y hay un concepto, que yo describo en “Los hermanos en la empresa de familia”, y es que probablemente la relación entre hermanos sea la relación más larga que una persona va a tener a lo largo de su vida. 

CL: Interesante eso, es verdad. Porque, obviamente, al ser tan contemporáneos y de no mediar alguna situación trágica, esta convivencia va a ser desde el nacimiento hasta prácticamente la muerte.

LG: Efectivamente, es así. Y yo creo que es una oportunidad para aprovechar, ese es un poco mi mensaje. Aún a los hermanos en conflicto, con los que tengo que trabajar mucho, pero de alguna manera marcarles que, más allá de la persona, más allá de sus defectos, de su historia, de las traiciones, de lo que puede haber ocurrido, la relación fraterna es una oportunidad para aprovechar.

CL: Muy de acuerdo. También hacés una tipología, siempre haciendo reservas de las generalidades, digamos, hay situaciones puntuales, en el lugar que ocupa, en el orden de aparición de los hermanos, algunas características que suelen ser bastante frecuentes, entre los mayores, los del medio y los menores.

LG: Bueno, esa es la teoría del orden de los nacimientos, que comenzó alrededor de 1920 y se retomó con un libro excelente sobre el tema a comienzos de los 2000. Y efectivamente hay una serie de pautas para poder entender las características de los hermanos entre sí. Y estas pautas tienen que ver con que, si hay más de cinco años de diferencia eso puede implicar como si fuera otra familia, como si fueran hermanos que son hijos únicos cada uno de por sí. Los mellizos pueden establecer roles de hermano mayor y hermano menor, también pueden tener una interacción diferente con los demás hermanos, funcionar como si fueran un clan. El hijo que nace después de la pérdida de un hermano, aunque sea el mayor, puede adoptar conductas de un hermano menor. Y dado que existe una identificación de los hijos con los rasgos de su progenitor del mismo sexo, este puede transmitir rasgos propios de su orden de nacimiento, es decir que, por ejemplo, una hermana menor a su hija mayor le puede transmitir los rasgos de su condición de hermana menor. Bueno, como ven hay una serie de variables y una serie de alteraciones sobre la teoría básica y la teoría general. Como anécdota les cuento que el primer seminario al que yo asistí sobre el tema del orden de los nacimientos, lo dirigió nada menos que Yolanda Mora Morera, a la que tuvimos en el programa anterior. Y bueno, de los hermanos mayores hay ciertos rasgos que se definen habitualmente, que es que son organizados, confiables, muchas veces perfeccionistas, muchos ocupan posiciones de gran autoridad, suelen ser extremistas, blanco o negro, fuerte sentido del bien y del mal, son lideres naturales, independientes, y muchas veces son los que abren el camino a sus hermanos, porque son los primeros que van a bolichear, por ejemplo, son los primeros que van a usar el auto del padre.

CL: Los primeros que se bancan las ansiedades de los padres también.

LG: Exactamente, y se les dificulta asumir fracasos. Los hermanos del medio son muchos más, porque hay un menos, hay un mayor y hay un montón que pueden estar en el medio, y muchas veces funcionan por oposición al hermano mayor, y en otros casos tratan de convertirse en mellizos. Es como que, en particular, cuando tienen muy poca diferencia de edad, hay un padecimiento muy particular, porque desde la mirada de ese hermano del medio, en realidad es como si fuera el mayor, y el mayor le dice ¿vos quién sos? Y ahí hay un padecimiento muy particular que lo vemos mucho en el trabajo con la empresa de familia. Y bueno, son competitivos, son leales, cultivan grandes amistades, muchas veces esa es la manera de suplir el hecho de que en la casa no les dan mucha bolilla, necesitan el aliento familiar, son negociadores, y la cuestión es que pueden sentirse aislados o ignorados, esto es tarde para los privilegios y temprano para la bonanza. Esto en la literatura americana, porque fíjense la particularidad de la Argentina. Resulta que, en un país con una economía estable, lo normal es que el hermano mayor tenga más privaciones económicas que el hermano menor. En la Argentina puede ocurrir exactamente al revés. Es decir, una familia puede haber empezado muy bien…

CL: Muy prospera, claro…

LG: Que responde a la famosa historia de cómo se puede tener una pequeña empresa en la Argentina, y la respuesta es: empezar por una gran empresa. (risas)

CL: Está bien. (Risas)

LG: Y los hermanos menores, sociables, poco complicados, espontáneos, gran sentido del humor, muchas habilidades, afectivos, y a veces muy voladores. Por eso es que muchas veces los artistas son hermanos menores y los presidentes son hermanos mayores. Y esta es una generalización absoluta, pero vale la pena tenerlo como un driver, como un vector, para en algún sentido entender algunas cosas. Y yo les puedo dar un testimonio personal. Yo estaba trabajando con un grupo familiar, papá, mamá y dos hijas, y había hecho mis anotaciones del comienzo del trabajo, y cuando veo las entrevistas que había hecho con cada una de las hermanas, había algo raro, que no me cerraba. Entonces convoco a los padres, les doy la devolución y les cuento el trabajo que podíamos hacer, y les digo “hay algo muy particular en la familia de ustedes, la hermana mayor tiene todos los rasgos de una hermana menor y viceversa”, y el padre, muy lucido, ingeniero el hombre, me dice “¿qué fechas anotaste?”, le digo las fechas y me dice “las anotaste al revés. (risas)

CL: Con lo cual el dato estaba mal, la intuición funcionaba perfecta. (Risas)

LG: Efectivamente. 

CL: Ahora, por supuesto, todo esto debe estar muy cruzado por el género, ¿no Leonardo?

LG: Sí, desde ya, no es lo mismo los hermanos en una familia donde hay hermanos solamente varones, que los hermanos donde también hay mujeres, y tampoco es lo mismo hermanas en familias donde también hay varones. Y yo creo que, en estos tiempos de cambio, en cuanto al concepto de igualdad, de gran avance de los derechos y la mirada de la mujer en la familia, la situación más particular es la situación de la hermana mayor. Porque digamos que, en las sociedades muy tradicionales, la hermana mayor no podía desplegar todos esos rasgos porque en realidad ese lugar de hermano mayor quedaba reservado para el mayor de los varones, entonces la hermana mayor terminaba en una especie de limbo. Bueno, en este momento esto está cambiando claramente, y entonces estos rasgos sí se están poniendo muy de manifiesto.

CL: Se me ocurre una situación, ahora que hablaste de cambios, no sé si ya la has vivido, pero debe haber hermanos de familias ensambladas también. Es decir, que viene de diferente padre, diferente madre, o que a veces ni siquiera tienen lazos sanguíneos entre ellos, pero se han criado juntos.

LG: Sí, yo recuerdo en la ruleta a esa situación se la llamaba suertes varias. (risas) Porque en realidad va a depender de la configuración psicológica de cada uno de los miembros de esas familias ensambladas para asumir un lugar determinado. Entonces, por ejemplo, el que era un hijo único quizás empieza a funcionar como un hermano, ¿y en qué lugar se pone? ¿se pone en el lugar de hermano mayor, de hermano menor? ¿Le calza bien ese lugar asignado en esa familia ensamblada o realmente no pega ni con cola? Bueno, son situaciones diversas, que merecen mucha atención, porque el hecho de resolverlas bien ayuda a la felicidad familiar.

CL: Vamos entrando ya en el tema específico, que son las sociedades de hermanos. Y ahí tenés, por supuesto, una gran tipología de cómo se llega a estas sociedades, porque pueden ser fundadores, pueden ser herederos, etc.

LG: A veces, efectivamente, los hermanos fundan una empresa en conjunto, y la característica de esa empresa fundada por hermanos es que es una empresa… lo voy a decir con una ironía, de segunda generación sin experiencia. Es decir que, en realidad, están juntos y, cuando tienen que pasar a lo que debería ser una tercera generación, no tienen registro de lo que implica un recambio generacional, entonces corren un enorme riesgo de hacer mal esa transferencia generacional. Si la tratan de hacer como sería normalmente una transferencia de primera a segunda generación, seguramente van a tener muchos conflictos, es decir que hay un punto en que tienen que aceptar y asumir que, en realidad, lo que para ellos es segunda generación, hay que tratarla como si fuera una tercera generación. Y esto implica normas claras, que conservan la amistad, y el máximo de igualdad posible entre todos los integrantes de tercera generación. Si los hermanos fundadores compiten entre sí para colocar a sus respectivos hijos, esa empresa familiar va a tener mucho riesgo para su supervivencia.

CL: Está clarísimo.

LG: A veces son herederos, y cuando son herederos ahí son claramente segunda generación. Y en ese punto yo tengo una tipología de lo que llamo los hermanos refundadores, porque a veces todos son herederos, pero resulta que uno se tuvo que hacer cargo cuando los otros hermanos todavía eran muy chicos, o alguno se tuvo que hacer cargo cuando la empresa estaba casi fundida, entonces la idea es que la refundó. Entonces, por un lado es un heredero, por un lado es segunda generación, pero en algún punto también se considera el salvador, también se considera primera generación. Yo tuve un caso hace muchísimos años, en la provincia de Córdoba, que fue el que me alertó por primera vez respecto de esta problemática, y se trataba de una empresa, donde convoco a todos los integrantes, eran muchísimos, eran más de veinte personas, y entonces pido que me cuenten un poco la historia de la empresa. Y uno empieza “cuando yo fundé la empresa”, dice uno, y el hermano, como si no lo hubiera escuchado, dice “cuando yo fundé la empresa”. (Risas) Y se levanta uno mucho más joven y dice “ninguno de los dos está en lo cierto, la empresa la fundó mi abuelo”. El asunto es que ni siquiera el abuelo de él tenía la edad de la empresa, la empresa tenia en ese momento 104 años. Y la historia era que la empresa había empezado de una cierta manera, había estado al borde de fundirse, había sido tomada por el abuelo de este muchacho, se había vuelto a fundir, y a último momento la había salvado uno de estos dos hermanos, pero el verdadero negocio lo había descubierto el ultimo. Entonces cada uno de ellos se consideraba fundador.

CL: Cada uno tenía razón y cada uno no tenía razón.

LG: Exactamente. El problema es que, al no tener una historia compartida, lo que había era un enorme conflicto, porque cada uno se consideraba más propietario de lo que realmente era. Entonces a veces hay hermanos que son invitados por otros hermanos, pero son invitados ¿a qué? ¿Son invitados a ser socios, son invitados a trabajar en la empresa? ¿Son invitados ellos y también sus hijos, o son solamente ellos por sus características particulares y la empresa va a seguir siendo de la familia del otro hermano? Hay hermanos o hermanas, en particular, y volvemos a los esquemas tradicionalistas, que son representadas por el cónyuge, y por otro lado hay otras empresas donde la idea es que los parientes políticos no pueden pasar ni por la puerta. Y a veces están estas dos ideas en tensión, porque el concepto es, en el futuro que los parientes políticos no participen, pero el tío Pedro ya está y a él lo tenemos que respetar, porque es el que representa a la tía Clarita. Y a veces un hermano o una hermana es representado por un hijo, porque quizás tenían diferentes edades, o alguno de los hermanos falleció, o alguno se retiró antes que los otros, y este hijo a veces es tratado, en el grupo de los mayores, como si no fuera un representante, como si él mismo fuera uno de los mayores, se espera de él que actúe y piense como si fuera miembro de la generación mayor. Y cuando viene con un pensamiento disruptivo, cuando quiere generar cambios, se encuentra con una pared y con situaciones muy frustrantes.

CL: En las sociedades de hermano también tenés algunas variaciones que son significativas. Por ejemplo, los que vienen asociados con la generación anterior, con el padre; los que se asocian en la propiedad, los que se asocian en el gerenciamiento, hay diferentes alternativas.

LG: Exactamente. A veces ocurre que efectivamente una sociedad está conformada por Juan e hijos, y de hecho hay muchas SRL, sociedades colectivas en la Argentina que se llaman con el nombre de una persona e hijos. Y esto significa que en algún momento ese padre empezó un negocio, sea porque tuvo una buena idea, o porque recibió un telegrama de despido, ya sus hijos estaban en edad de colaborar y entonces el negocio fue iniciado conjuntamente. En términos de pensar en conflictos, la pregunta es si todos los hijos o una parte de los hijos, y el día de mañana, los hijos que no están participando en el negocio, qué es lo que potencialmente podrán recibir. A veces hay hermanos que son herederos en el patrimonio, y lo recién como sucesores del patrimonio, pero no como continuadores del negocio, y lo único que les interesa es el patrimonio recibido, no la continuidad del negocio; y muchas veces ocurre que otros hermanos justamente tienen su mirada puesta en el negocio. Entonces probablemente falte affectio societatis para continuar juntos. Esto no significa que se tienen que pelear, significa que se tienen que separar, que son dos conceptos diferentes.

CL: Uno tiene que venderle su participación propietaria al otro y…

LG: Efectivamente. No siempre la separación de hermanos implica pelea, al contrario, en muchos casos la separación entre hermanos, respecto del patrimonio de los negocios, es la forma de preservar las buenas relaciones. Y a veces hay hermanos que son los continuadores de sus padres en el management, y que quizás están aferrados a una forma de manejar la empresa y probablemente la fuente de conflicto es porque hay otros hermanos que creen que hay que manejarlo diferentes, pero alguno de ellos se ha identificado tanto con el padre que dice “yo voy a seguir manejando la empresa como la manejaba papá, y si no te gusta yo te voy a considerar un traidor”, un traidor de la memoria de papá.

CL: Claro, que es peor todavía.

LG: Absolutamente.

CL: Puestos a determinar los temas, o las cuestiones que no deberían faltar en una empresa donde los hermanos, o el papel de los hermanos, es muy importante, ¿cuáles serían estos temas o estas cuestiones que deberían sí o sí aparecer?

LG: Bueno, como temas claves descubrir cuáles son las pautas de liderazgo en la empresa y en la familia. Un gran empresario me dijo alguna vez “mi hermano la hace y yo la cuido”, qué clarito que tenían el rol de cada uno y por eso es que podían ser exitosos, ninguno competía con el lugar del otro. A veces hay un liderazgo compartido, a veces hay un liderazgo repartido, a veces hay un líder y un seguidor, y a veces hay roles diferenciados. Entonces, en términos de llevar todo esto a un acuerdo familiar, hay que tener en claro cuáles son las pautas para el ingreso, para la permanencia y para el egreso de la empresa familiar.

CL: Aquí, perdón que te interrumpa, pero ya todo esto ¿podría formar parte de una especie de acuerdo de socios o de protocolo de familia?

LG: Esto normalmente forma parte del protocolo familiar, tal cual. Entonces, cuáles son los criterios para la retribución; cuáles son los criterios para elegirlos para poder tener cargos ejecutivos en la empresa, no es por el hecho de ser hijos, no es por la consanguinidad, sino porque tienen algún merito, alguna preparación; cuál va a ser el lugar de participación de los parientes políticos; cuáles van a ser los ámbitos de dialogo y de decisión. Esto significa si va a haber un consejo de familia, donde se van a poner en línea todos los miembros de la familia respecto de las novedades de la empresa y de la familia, o si por el contrario algunos van a formar parte de un comité de dirección o van a estar todos; si va a haber un comité de gerentes, a veces no hay una dirección, lo que hay son gerencias, entonces es necesario que haya un elemento unificador como puede ser un comité de gerentes; y lo que es fundamentar, las herramientas para prevenir y resolver conflictos.

CL: Está claro. Por ahí es medio engorroso en términos radiales, pero vos solés usar en tus presentaciones una especie de auto test de evaluación, por lo menos como primera información, sobre diferentes aspectos en las diferentes etapas en que ocurrió esa relación paterna, que tiene que ver con la niñez, con la juventud. ¿Esto qué función tiene? Esta especie de auto test donde vos lo organizás siempre por sí o no.

LG: Claro. Y sí, fundamentalmente preguntarse cada uno si tuvo en su niñez una buena relación personal con sus hermanos, si siente que recibieron similar dedicación de parte de los padres, si sienten que tuvieron similar aporte económico de parte de los padres, si no fue un aporte similar si por lo menos lo sienten equitativo. 

CL: Que tiene que ver con esto de la equidad que decías al principio.

LG: Efectivamente. Y lo más importante, si aceptan la realidad tal como fue o hay algo que no pueden aceptar, hay algo del pasado que se les quedó trabado en el garguero. Y luego poder evaluar, cuando crecen, estas mismas preguntas, cómo lo sienten en una etapa posterior. Si realmente aquello que en el pasado quizás estaba bien, hoy está mal, o aquello que estaba mal hoy está bien. y la prueba de fuego de este test es cuando las mismas preguntas se las hacemos a los padres, para que los padres digan lo que ellos piensan respecto de estas mismas preguntas. Entonces rápidamente se puede determinar qué cosas no han sido procesadas, qué cosas quedan como una marca en la vida de otro. Una vez, en medio de una charla, una hermana me cuenta una historia y me pregunta “¿qué es lo que no me puede perdonar mi hermano?”, “que hayas nacido” le dije. (risas)

CL: Nada menos. (risas) Bueno, ahora dejaste la pelota picando para… porque nosotros estamos hablando de los hermanos con su vínculo de ya adultos y tratando de resolver estas cuestiones, pero también hay un papel de lo que vos llamás el heredante, que es el padre que en vida está delegando o entregando su empresa, ¿qué roles puede cumplir o qué puede hacer para que estos hermanos funcionen como tales y bien?

LG: Sería muy bueno que todos nos consideremos a nosotros como heredantes, los que alguna vez vamos a ser heredados y por lo tanto que cuidemos el patrimonio, pero que también cuidemos las relaciones, para que cada cual pueda recibir lo suyo de la mejor manera. Y desde esa perspectiva, el deseo de los padres del bienestar de sus hijos y de la unidad de sus hijos es una de las claves fundamentales para la preservación de la familia. Entonces quizás poder hacer un test en el presente respecto de la historia y respecto de la proyección futura, y poder ayudar a los hijos a que superen sus conflictos y que sepan… aquella frase inmortal del Martin Fierro, “los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera, tenga unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de ajuera”.

CL: Excelente cierre Leonardo, y la verdad un verdadero honor tenerte de invitado en tu propio programa. 

LG: Bueno, un honor estar aquí, muchas gracias. 

CL: Muchas gracias. Y recordamos las formas de comunicarse, es el WhatsApp, 1158574717, o sino a www.caps.com.ar. Nos vemos el próximo sábado.

(Música)